Con la primera vuelta presidencial del 31 de mayo de 2026 ya en el retrovisor, los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda han comenzado a tejer las alianzas que definirán la contienda electoral del 21 de junio. De la Espriella, quien obtuvo más de 10,3 millones de votos bajo la bandera de Defensores de la Patria, superó por una diferencia de 660.000 sufragios a Cepeda, candidato del Pacto Histórico que alcanzó más de 9,6 millones de apoyos. Ahora, ambos aspirantes buscan capitalizar el respaldo de los partidos que quedaron por fuera de la disputa, en una recta final que decidirá al sucesor del presidente Gustavo Petro.
El primer movimiento significativo se dio con el respaldo de Paloma Valencia, excandidata del Centro Democrático que logró más de 1,6 millones de votos. En un pronunciamiento contundente, la senadora anunció su apoyo a Abelardo de la Espriella y llamó a sus simpatizantes a “derrotar a Cepeda y evitar la continuidad del neocomunismo en el país”. Horas después, el expresidente Álvaro Uribe Vélez secundó la decisión: “Ganó el doctor Abelardo De La Espriella. Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia”, afirmó el líder del uribismo.
Un vendaval de adhesiones conservadoras
La cascada de respaldos hacia De la Espriella no se detuvo allí. Cambio Radical, partido que en primera vuelta no presentó candidato propio, emitió un comunicado en el que celebra la decisión democrática de los colombianos y anuncia su “total respaldo y apoyo” al candidato de Defensores de la Patria, con el objetivo de “evitar la reelección del fracasado proyecto político de Gustavo Petro”. A esta coalición se sumaron el Partido Conservador, el Partido Liberal, el Partido de la U, Mira, Colombia Justa Libres, Demócrata Colombiano, Creemos, Colombia Renaciente y Salvación Nacional. Sin embargo, el propio De la Espriella se ha mostrado cauto frente a estas alianzas y declaró: “Quien negocia con el diablo termina enredado”, en una clara advertencia sobre los riesgos de pactar con las estructuras tradicionales.
Por el lado de Iván Cepeda, el abanico de apoyos incluye al Partido Comunista, Soy Porque Somos, Mais, Comunes y la Alianza Verde. También se sumó el excandidato Roy Barreras, quien ha hecho campaña activa a favor del senador del Pacto Histórico. Sin embargo, no todas las fuerzas políticas se han inclinado: el Nuevo Liberalismo prohibió explícitamente el uso de sus logos para respaldar a cualquiera de las dos campañas, y Dignidad y Compromiso también declaró su neutralidad.
“Como Paloma Valencia, la mujer que aspiraba a la Presidencia, anuncio mi apoyo al doctor Abelardo de la Espriella e invito a todos a que derrotemos a Cepeda y evitemos la continuidad del neocomunismo en el país”.
Paloma Valencia, senadora y excandidata presidencial
Con más de 41 millones de colombianos habilitados para votar en esta segunda vuelta, la cita del 21 de junio se perfila como una de las más reñidas de la historia reciente. El ganador asumirá el cargo el próximo 7 de agosto de 2026, cuando finalice el mandato de Gustavo Petro. Mientras tanto, los dos aspirantes recorren el país en busca de los votos que faltan, conscientes de que cada adhesión puede inclinar la balanza en una elección donde la diferencia en primera vuelta fue de apenas 660.000 sufragios.












