El representante republicano por Florida, Carlos Giménez, celebró este martes 16 de junio la detención del activista y político colombiano Beto Coral en Phoenix, Arizona, por parte de agentes del Homeland Security Investigations (HSI), adscritos al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Giménez vinculó a Coral con la infiltración de grupos delictivos en Estados Unidos, en un caso que ha generado un intenso debate sobre las políticas migratorias y la situación de figuras públicas colombianas en el país norteamericano.
Beto Coral, quien residía en Estados Unidos desde diciembre de 2015, fue interceptado por agentes federales mientras paseaba a su perro acompañado de su hijo menor de edad, según imágenes difundidas de la aprehensión. El activista ingresó al país con una visa de turismo B1/B2 válida por seis meses, pero permaneció aproximadamente una década después del vencimiento, en situación migratoria irregular. Coral tenía en trámite una solicitud de asilo político, lo que añade complejidad al caso.
Reacciones y contexto político
La detención fue difundida inicialmente por el periodista Daniel Coronell, quien relató que Coral logró contactarlo tras ser interceptado. La Embajada de Colombia en Washington y el presidente Gustavo Petro confirmaron el hecho e instruyeron al Ministerio de Relaciones Exteriores para brindar asistencia consular al activista. El arresto se produce en medio de un clima de endurecimiento migratorio y genera debate sobre las percepciones oficiales hacia figuras públicas vinculadas a procesos judiciales y denuncias en Colombia.
«Hermanos colombianos, no debe sorprender que aquellos que se habían infiltrado en Estados Unidos en función de grupos delictivos sean devueltos al país de forma inmediata»
Carlos Giménez, representante republicano por Florida
La noticia se encuentra en desarrollo, mientras las autoridades colombianas gestionan la asistencia consular para Coral y se esperan más detalles sobre el proceso migratorio que enfrentará el activista. El caso pone de relieve las tensiones entre las políticas migratorias estadounidenses y la situación de ciudadanos colombianos que buscan protección internacional.












