En un operativo conjunto sin precedentes entre la Policía Nacional de Colombia y la Policía de Ecuador, fue capturado en Bogotá Ronald Javier Macías Villamar, alias Javi, considerado el máximo cabecilla de la organización criminal Los Choneros y el delincuente más buscado de Ecuador. La detención, ejecutada en la noche del 16 de junio de 2026 en el exclusivo barrio Quinta Paredes, representa un golpe contundente contra el crimen organizado transnacional, según informó el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, quien calificó el resultado como fruto de una cooperación internacional eficaz.
Alias Javi, hermano del extraditado alias Fito —entregado el año pasado a Estados Unidos—, ingresó a territorio colombiano a mediados de marzo de 2026 con el propósito de fortalecer las rutas de narcotráfico y establecer alianzas con el Clan del Golfo y disidencias de las Farc. Desde ese momento, las autoridades colombianas, en coordinación con Ecuador, iniciaron un seguimiento meticuloso que incluyó el monitoreo de su núcleo familiar y sus desplazamientos por distintas regiones del país. “Nuestra policía vino coordinando desde el día 15 de marzo del 2026 un control a todo el núcleo familiar de este sujeto, alias Javi”, explicó el ministro Sánchez, quien destacó que más de dos meses de labores de inteligencia culminaron con la captura a medianoche en el sector exclusivo de la capital.
Un liderazgo criminal heredado
La caída de alias Javi se inscribe en la ofensiva contra Los Choneros, organización dedicada al narcotráfico, la extorsión, los homicidios y el lavado de activos, con presencia en Ecuador, Colombia, Centroamérica, México y Estados Unidos. Tras la extradición de su hermano Fito, alias Javi asumió el liderazgo del grupo, y sobre él pesaba una notificación roja de Interpol, además de una condena vigente en Ecuador por homicidio, lavado de activos, enriquecimiento ilícito y concierto para delinquir. Las autoridades lo interceptaron cuando se ocultaba en Colombia para continuar delinquiendo, y en el momento de la captura se le notificó la circular roja internacional.
La operación, bautizada como Vestigio, no es el primer éxito conjunto contra los Choneros. El ministro Sánchez recordó que en octubre de 2024 fue capturado en Medellín alias Fede, otro integrante fugado de una cárcel ecuatoriana por quien se ofrecía una recompensa de hasta un millón de dólares. “Quiero recordar que el año pasado en octubre capturamos a alias Fede, que se había volado de una cárcel ecuatoriana, por quien había una recompensa de hasta un millón de dólares y se capturó aquí en Medellín. Anoche capturamos a alias Javi, un peligroso criminal, sucesor, hermano de alias Fito, que ya fue extraditado el año pasado a los Estados Unidos y que pretendía ocultarse acá para seguir delinquiendo. Aquí el mensaje es claro: cuando nos unimos las naciones pierden los criminales”, afirmó Sánchez, quien durante su declaración vestía una camiseta de la Selección Colombia.
“El 16 de junio, es decir, anoche, a medianoche, luego de varias actividades especializadas, por más de dos meses de seguimiento, lo encontramos en un sector exclusivo en la ciudad de Bogotá. Estoy hablando del barrio Quinta Paredes. Allí se ejecutó la captura y posteriormente se notificó a este mismo sujeto la circular roja por parte de Interpol”.
Pedro Sánchez, ministro de Defensa de Colombia
La captura de alias Javi no solo desarticula la cúpula de Los Choneros, sino que, según el ministro, contribuye directamente a la reducción de homicidios en las zonas fronterizas de ambas naciones. “Por ello es que de alguna manera se ha reducido el homicidio en los departamentos y provincias fronterizas de ambas naciones”, señaló. Las coordinaciones para la extradición ya están en marcha: las autoridades colombianas facilitarán un avión para el traslado del capturado a Ecuador, donde deberá responder por sus múltiples delitos. “No hay refugio para los criminales”, sentenció Sánchez, al tiempo que reiteró el compromiso de seguir trabajando de manera conjunta contra las organizaciones que amenazan la seguridad regional.
La operación Vestigio deja en evidencia la efectividad de los mecanismos de cooperación entre Colombia y Ecuador, y envía un mensaje inequívoco a las redes criminales: la coordinación internacional no tiene fronteras ni descanso. Con alias Javi tras las rejas, Los Choneros pierden a su máximo líder, mientras las autoridades avanzan en el desmantelamiento de una estructura que sembró violencia en toda la región.












