Más de diez congresistas de Estados Unidos enviaron una carta oficial al presidente Donald Trump para exigir el cese inmediato de lo que califican como una «flagrante injerencia» en las elecciones presidenciales de Colombia, a pocos días de la segunda vuelta electoral programada para el 21 de junio. La misiva, dirigida también al secretario de Estado Marco Rubio, al secretario del Tesoro Scott Bessent y al fiscal general interino Todd Blanche, denuncia el respaldo público del mandatario estadounidense al candidato de extrema derecha Abelardo de la Espriella, un gesto que los legisladores consideran una presión indebida sobre los votantes colombianos.
En la carta, los congresistas advierten que resulta «alarmante» que altos funcionarios de la administración Trump utilicen su influencia para inclinar la balanza en una contienda electoral soberana. El documento, firmado por más de una decena de legisladores, subraya que la intervención directa del presidente estadounidense y su equipo vulnera los principios de no intervención que históricamente han regido las relaciones bilaterales entre ambos países. La petición central es que la Casa Blanca se abstenga de cualquier acción que pueda distorsionar la voluntad del electorado colombiano.
La carta que cruza el Congreso y la Casa Blanca
El grupo de congresistas, cuyos nombres no han sido revelados en su totalidad, canalizó su reclamo a través de los máximos responsables de la política exterior, económica y judicial de Estados Unidos. La misiva no solo cuestiona el respaldo de Trump a De la Espriella, sino que también pone en tela de juicio el papel de funcionarios como Marco Rubio y Scott Bessent, quienes, según los legisladores, habrían participado en acciones que favorecen al candidato de ultraderecha frente al líder progresista Iván Cepeda, principal oponente en la contienda.
«La flagrante injerencia de altos funcionarios estadounidenses, incluido el presidente Trump, en las elecciones presidenciales de Colombia.»
Congresistas de Estados Unidos, en carta oficial
La noticia, que se encuentra en pleno desarrollo, ha generado un intenso debate en los círculos diplomáticos de ambos países, mientras Colombia se prepara para una de las jornadas electorales más polarizadas de su historia reciente. La exigencia de los congresistas estadounidenses busca frenar lo que consideran una intromisión que podría empañar la legitimidad de los comicios, en un contexto donde la comunidad internacional observa con atención el desenlace de la disputa entre De la Espriella e Iván Cepeda.












