La Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar (UApA), la entidad adscrita al Ministerio de Educación que administra el Programa de Alimentación Escolar (PAE), salió al paso de las críticas y desmintió categóricamente que la distribución masiva de 722.000 canastas alimentarias durante el receso escolar de junio de 2026 tenga algún fin electoral. A través de un comunicado oficial, la dependencia afirmó que la iniciativa es exclusivamente una política pública de Estado para combatir el hambre, especialmente en los territorios más golpeados por la inseguridad alimentaria, y que no responde a intereses de ninguna campaña política.
La entrega, que ya comenzó en el departamento del Chocó (en los municipios de Cértegui y Tadó), hace parte de la primera fase de la estrategia «PAE en Receso», que tiene como meta repartir 1,4 millones de canastas en los meses de junio y diciembre de este año. La entidad explicó que esta cobertura durante las vacaciones busca garantizar el derecho a la alimentación de niñas, niños y adolescentes, pues la necesidad de nutrición, a diferencia del calendario escolar, no se detiene durante las vacaciones. El plan prioriza a 128 municipios a nivel nacional, incluyendo zonas críticas como La Guajira (con más de 89.000 canastas solo en este departamento), Uribia (77.000), Maicao (56.000) y Riohacha (54.000), así como territorios en Bolívar, Cesar, Caquetá, Guainía, Vaupés y Norte de Santander, que recibirá más de 104.000 raciones.
Una inversión de $90.000 millones contra la desigualdad nutricional
El presupuesto total destinado para la estrategia en 2026 asciende a cerca de $90.000 millones, una cifra que refleja, según la UApA, el compromiso del Ejecutivo con la seguridad alimentaria. De esta inversión, solo para los 30 municipios priorizados en el Chocó se asignaron $13.000 millones para distribuir 108.000 canastas entre junio y diciembre. La entidad argumentó que la magnitud de la operación y la focalización en las regiones con más hambre demuestran que se trata de un proceso técnico y estructural, y no de una estrategia proselitista. “No hacen parte de ninguna campaña electoral, ni tiene fines electorales”, afirmó la UApA en un comunicado, desmarcándose de las acusaciones que sugieren un uso político de la ayuda alimentaria en un contexto de alta polarización previa a las elecciones.
La medida se inscribe en un contexto de avances significativos contra el hambre reportados por la entidad. Según las cifras oficiales, la inseguridad alimentaria moderada o grave se redujo del 27,6% en 2024 al 22,8% en 2025, lo que significa que aproximadamente 2,36 millones de personas lograron salir de esa condición. De manera más drástica, la inseguridad alimentaria grave cayó del 5,2% al 3,7% en el mismo periodo, beneficiando a cerca de 779.000 personas. La UApA subrayó que la entrega de canastas durante los recesos escolares es un complemento directo a estas políticas que buscan cerrar las brechas estructurales en regiones históricamente marginadas.
Manos que Nutren: la dignificación de las trabajadoras del PAE
Paralelamente a la distribución de alimentos, la UApA destacó los resultados de la estrategia “Manos que Nutren”, un componente del Pacto por el PAE que busca eliminar la informalidad laboral de las manipuladoras de alimentos. Tras 59 inspecciones laborales realizadas en 38 sedes educativas y 21 sedes administrativas en 32 territorios, se detectaron irregularidades severas como pagos por días u horas trabajadas, falta de afiliaciones a seguridad social y ausencia de descansos remunerados. La entidad busca erradicar prácticas basadas en voluntariado o pago por raciones servidas. Los datos muestran un avance notable: la formalización laboral de las manipuladoras pasó del 58% en 2023 al 93% en 2026, con 54.129 de un total de 57.941 trabajadoras reportadas con contrato formal. La meta es alcanzar el 100% de formalización para el año 2028, garantizando así condiciones dignas para quienes, día a día, preparan los alimentos de millones de estudiantes colombianos.












