A cuatro días de la segunda vuelta presidencial que definirá el próximo 21 de junio si el candidato oficialista Iván Cepeda o el opositor Abelardo de la Espriella se convierten en el nuevo mandatario de Colombia, el expresidente Andrés Pastrana encendió las alarmas al responder a las amenazas de un posible estallido social. En un contundente mensaje publicado a través de su cuenta en la red social X, Pastrana cuestionó las advertencias lanzadas por sectores cercanos al gobierno de Gustavo Petro, quienes anticipan disturbios y violencia si el aspirante del Pacto Histórico no logra imponerse en las urnas. “Los que amenazan incendios están jugando con candela. Olvidan que las acciones producen reacciones, a muchos niveles. Comenzando por un gobierno con el mandato constitucional de preservar el orden público en nombre del bien común”, sentenció el exmandatario.
Las declaraciones que desataron la polémica provinieron de figuras clave del oficialismo. Carlos Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), aseguró sin titubeos en una entrevista con el programa digital “Desnúdate con Eva” que, en caso de una derrota de Cepeda, “indudablemente, se va a incendiar el país”. Por su parte, Gustavo Bolívar, exdirector del Departamento para la Prosperidad Social y exprecandidato presidencial, fue aún más explícito al dirigirse directamente al sector privado. En sus declaraciones, Bolívar advirtió que “los empresarios quedan notificados, los dueños de este país, del poder económico, quedan notificados de que, de triunfar la alternativa violenta y de extrema derecha, este país se va a incendiar”.
El cruce de amenazas y la reacción de la oposición
La respuesta del candidato opositor Abelardo de la Espriella no se hizo esperar. Visiblemente indignado por lo que calificó como una estrategia de intimidación, De la Espriella contraatacó afirmando que “que sepan los incendiarios que no lo vamos a permitir” y exigió que “la fuerza pública tiene que hacer lo propio”, en alusión directa a un posible llamado a las autoridades para garantizar el orden en los comicios. El candidato incluso mencionó que la capital del Valle, Cali, podría ser el epicentro de un “estallido social 2.0” si la izquierda pierde el poder, vinculando directamente las amenazas del oficialismo con una campaña de miedo destinada a condicionar el voto de más de 41 millones de ciudadanos convocados a las urnas en las cerca de 122.020 mesas de votación dispuestas en todo el territorio nacional.
“Los que amenazan incendios están jugando con candela. Olvidan que las acciones producen reacciones, a muchos niveles. Comenzando por un gobierno con el mandato constitucional de preservar el orden público en nombre del bien común”
Andrés Pastrana, Expresidente de Colombia
Pastrana, en su análisis, dejó entrever que estas advertencias no solo son irresponsables sino que además podrían generar un efecto bumerán, ya que un eventual gobierno liderado por De la Espriella tendría la facultad y el deber de usar la fuerza para preservar el orden. Sin embargo, desde las filas del Pacto Histórico, los líderes Alejandro Ocampo y Ana Erazo salieron al paso de las acusaciones, rechazando de plano la idea de un estallido social preparado y calificando la narrativa de “campaña de miedo” orquestada por la oposición. Mientras tanto, Carrillo justificó sus declaraciones al afirmar que una victoria de De la Espriella implicaría la llegada del “fascismo”, la criminalización de la protesta social y una persecución directa contra la juventud. “Eso no funciona así”, respondió el exdirector de la Ungrd cuando se le preguntó si los dirigentes oficialistas deberían, por el contrario, hacer un llamado a la tranquilidad en caso de una derrota electoral.












