El activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, fue detenido el pasado 16 de junio por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, acusado de permanecer de manera irregular en ese país durante una década. Su hijo, Juan Manuel Coral Camacho, hizo un llamado público a través de redes sociales para recaudar fondos que permitan costear la defensa legal de su padre, quien enfrenta un proceso migratorio que la familia no puede afrontar económicamente. Coral Garrido ingresó a territorio estadounidense en diciembre de 2015 con una visa de negocios y turismo (B1/B2), cuyo permiso original era de solo seis meses, pero extendió su estancia violando las leyes migratorias.
Un arresto que sacude a la comunidad
En un video difundido sin fecha específica, Juan Manuel Coral Camacho relató la angustia que embarga a su núcleo familiar desde la detención. “Ayer mi papá fue parado por ICE y, como ustedes se imaginan, fue uno de los momentos más difíciles para mí y mi familia. Para muchas personas, mi papá es una figura pública, pero mucho antes que todo, es mi papá”, declaró visiblemente afectado. El hijo de Beto Coral pidió apoyo ciudadano sin condicionarlo a posturas ideológicas, apelando a la dignidad y al debido proceso. “Mi papá enfrenta un duro proceso migratorio y necesitamos ayuda con los gastos de su defensa. Gracias por acompañarnos y mantener a mi papá en sus pensamientos y sus oraciones”, agregó en su mensaje, que ya circula ampliamente entre seguidores y organizaciones de migrantes.
“Mi papá enfrenta un duro proceso migratorio y necesitamos ayuda con los gastos de su defensa. Gracias por acompañarnos y mantener a mi papá en sus pensamientos y sus oraciones”.
Juan Manuel Coral Camacho, hijo de Beto Coral
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que Coral Garrido fue arrestado el 16 de junio por agentes de ICE en coordinación con Homeland Security Investigations (HSI). En un comunicado oficial, la entidad detalló que el colombiano “ingresó al país en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía permanecer en el país durante seis meses. En violación de las leyes de nuestra nación, permaneció en el país más allá del tiempo permitido por su visa durante 10 años”. La situación migratoria de Coral está bajo observancia del DHS, mientras su familia advierte que no cuenta con recursos para enfrentar los costos legales que demanda el caso.
Beto Coral, reconocido activista colombiano con figura pública en redes sociales, construyó una trayectoria de acompañamiento a comunidades migrantes. Su detención ha generado reacciones entre líderes de opinión y colectivos de derechos humanos, quienes han expresado solidaridad y solicitado que se garantice un proceso justo. La defensa de Coral, según su hijo, se centrará en demostrar su arraigo y su trabajo comunitario, aunque el tiempo de permanencia irregular —diez años— representa un obstáculo significativo frente a las leyes de inmigración estadounidenses. La familia mantiene la esperanza de que el llamado económico permita contratar un equipo legal que pueda navegar el complejo sistema migratorio y, eventualmente, lograr una resolución favorable para quien, más allá de su figura pública, es ante todo un padre.












