Congo Democrático empata 1-1 con Portugal y hace historia en su regreso al Mundial

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En un partido cargado de historia y emociones, la República Democrática del Congo logró un hito sin precedentes en su debut en el Mundial 2026, celebrado en el NRG Stadium de Houston. Frente a una Portugal considerada aspirante al título, el combinado africano no solo resistió el empuje inicial, sino que se llevó un punto histórico al firmar un empate 1-1 que quedará grabado en los anales del fútbol congoleño.

El encuentro, correspondiente al Grupo K, comenzó con un vendaval portugués. Apenas al minuto seis, una jugada colectiva culminó con un gol de João Neves que silenció a la escasa pero entregada afición congoleña en las gradas. Sin embargo, el equipo dirigido por Sébastien Desabre no se desmoronó. Fiel a un plan de juego basado en solidez defensiva y transiciones rápidas, logró sobreponerse al dominio lusitano.

El momento histórico

La igualdad llegó mediante un cabezazo certero de Yoane Wissa, delantero que se convirtió en el primer jugador en anotar un gol para la República Democrática del Congo en una Copa del Mundo. La jugada, meticulosamente trabajada en los entrenamientos, surgió de un balón parado. Tal como lo describió Desabre, «Portugal también tiene buenas combinaciones; es uno de los pocos equipos que sube a diez jugadores en los balones parados. Encontramos esas zonas y funcionó».

El arquero Lionel M’Pasi, una de las figuras del partido, fue clave para mantener la paridad. Su actuación, respaldada por un trabajo defensivo colectivo que destacó el propio Joris Kayembe, permitió al equipo no solo igualar sino soñar con la victoria en los minutos finales. «Creo que merecemos tener este punto. Vimos también al final del partido que podíamos marcar y que podíamos ganar el partido», afirmó Kayembe.

Este empate representa el primer punto y el primer gol de la República Democrática del Congo en la historia de los Mundiales. Su última participación en el torneo se remontaba a 1974, bajo la denominación de Zaire, en un contexto radicalmente diferente. La preparación para esta cita estuvo marcada por un brote de ébola que afectó al país, y la delegación viajó con una presencia de aficionados que contrastaba con la de sus rivales.

«Sabemos que Ronaldo está ahí delante y es una gran estrella. Pero creo que ahora vemos que tenemos un equipo. No nos importa quién tenemos enfrente»

Joris Kayembe, jugador de la República Democrática del Congo

«Vinimos a representar a nuestro pueblo y habíamos trabajado bien antes de este partido. Sabíamos que iba a ser muy complicado. Y sí, hicimos lo que habíamos planeado»

Lionel M’Pasi, arquero de la República Democrática del Congo

El camino hacia la clasificación ahora se presenta abierto. Con dos partidos por jugar en el grupo, el próximo contra Colombia en Guadalajara y luego frente a Uzbekistán en Atlanta, el optimismo se ha instalado entre los jugadores y el cuerpo técnico. «Si ganamos uno de los dos próximos partidos, estaremos clasificados», sentenció Desabre, trazando un paralelismo con el partido que les dio el boleto a este Mundial, una victoria similar ante Nigeria en eliminatorias. El entrenador también confió en que los próximos cinco días de recuperación serán suficientes para mantener el nivel físico, consciente de que la hazaña aún no ha terminado.

M’Pasi, por su parte, reveló que la motivación llegó antes de lo esperado. Al visitar el estadio el día anterior al partido, sintió que el equipo estaba listo para la batalla. «No nos importa quién tenemos enfrente», resumió Kayembe, una declaración que bien podría ser el lema de este renacido fútbol congoleño.

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