La Selección Colombia inició con el pie derecho su regreso al Mundial tras ocho años de ausencia al derrotar 3-1 a Uzbekistán en el Estadio de la Ciudad de México, en partido correspondiente a la primera jornada del grupo K del Mundial 2026. Con este triunfo, el equipo dirigido por Néstor Lorenzo se ubicó como líder de la zona con tres puntos y una diferencia de gol de +2, dejando atrás la sequía de participaciones mundialistas que se remontaba a Rusia 2018.
El encuentro, disputado el 17 de junio, tuvo a Daniel Muñoz como protagonista al abrir el marcador al minuto 40. Sin embargo, el conjunto uzbeko, que disputaba su primera Copa del Mundo, logró igualar temporalmente por medio de Abbosbek Fayzullaev, luego de un rebote que dejó el arquero colombiano Camilo Vargas. La reacción del equipo cafetero no se hizo esperar y, en una segunda mitad de alto voltaje, Luis Díaz y Jáminton Campaz sellaron la victoria. Precisamente Campaz, con un cabezazo en el minuto 98 tras un centro de ‘Cucho’ Hernández, puso el 3-1 definitivo que desató la euforia en la tribuna mexicana.
Un grupo que promete emociones
El grupo K presenta un panorama favorable para Colombia, que suma tres puntos, mientras que Portugal y República Democrática del Congo igualaron sin goles en Houston, Texas, repartiéndose un punto cada uno. Uzbekistán, por su parte, cierra la tabla con cero unidades y diferencia de -2. Con 24 partidos disputados ya en la primera jornada del Mundial, la selección nacional dejó algunas interrogantes sobre su funcionamiento colectivo, pese a que el resultado fue contundente. Enfrentar a un rival debutante y de poca experiencia mundialista puso a prueba la jerarquía colombiana, que si bien logró los tres puntos, no exhibió un brillo absoluto según los analistas presentes en el estadio.
El próximo compromiso de Colombia será clave para asegurar la clasificación a octavos de final, en un certamen que se juega en tres sedes y que ya empieza a definir sus primeros clasificados. Mientras tanto, la afición celebra el regreso a la élite del fútbol mundial y sueña con repetir las gestas de generaciones anteriores.












