En una entrevista concedida al medio internacional Reuters desde una zona selvática del departamento de Chocó, el líder del frente occidental del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Emerson Alirio Martínez, conocido con el alias de “Yerson”, lanzó una advertencia directa a los candidatos que disputan la segunda vuelta presidencial en Colombia. El grupo guerrillero condiciona su postura a la actitud que asuma el próximo mandatario, ya sea Abelardo de la Espriella o Iván Cepeda, y se declara listo tanto para el diálogo de paz como para la guerra.
“Si quien llega a la Casa de Nariño invita al diálogo y abre ese espacio, el ELN siempre estará dispuesto. De lo contrario, continuaremos en la confrontación”, afirmó Martínez, quien agregó que la organización está abierta a sentarse con quien resulte electo, pero que si no hay voluntad de negociación, seguirán en resistencia armada. La declaración se produce a pocos días de la segunda vuelta electoral del 21 de junio, en la que se enfrentan el candidato de derecha Abelardo de la Espriella, quien promete endurecer la respuesta estatal, y el aliado oficialista Iván Cepeda, que ha manifestado su intención de continuar con los diálogos de paz.
Una amenaza de resistencia armada
El líder guerrillero fue contundente al afirmar que el ELN no será derrotado por una ofensiva militar. “Son 62 años de experiencia que tenemos en ofensiva y defensiva y lo aplicaremos y lo hemos aplicado siempre”, declaró, en referencia a la larga trayectoria del grupo en el conflicto armado colombiano, que supera las seis décadas. Martínez aseguró que todos los gobiernos han intentado darles golpes muy fuertes, pero que la organización ha sabido acomodarse a los diferentes contextos de guerra. “El ELN no va a desaparecer por una ofensiva fuerte, de eso pueden estar completamente seguros”, sentenció.
“Si desean, nos sentamos con el que esté; y si no, seguimos en resistencia armada”
Emerson Alirio Martínez (alias “Yerson”), líder del frente occidental del ELN
En medio de la tensión preelectoral, el presidente Gustavo Petro intentó cerrar acuerdos amplios con grupos armados, pero sus esfuerzos fracasaron. Ahora, el ELN deja claro que su disposición al diálogo depende exclusivamente de la voluntad del nuevo gobierno. Sin embargo, el grupo también confirmó que mantendrá los secuestros, a los que denominan “detenciones económicas”, como una fuente fundamental de financiación. “Esa es una piedra angular: si permitimos que nos quebremos económicamente, no podremos sobrevivir”, explicó Martínez, justificando así una práctica que ha sido ampliamente condenada por la comunidad internacional y que sigue siendo uno de los principales obstáculos para cualquier proceso de paz.











