Colombianos consuelan a niño uzbeko que lloró tras derrota en el Azteca

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El debut de Colombia en el Mundial 2026 dejó una imagen que trasciende el deporte: aficionados colombianos consolaron a un niño hincha de Uzbekistán que lloraba desconsoladamente tras la derrota de su selección en el Estadio Azteca de Ciudad de México. El gesto de empatía y solidaridad se volvió viral en redes sociales, opacando incluso el resultado del partido que enfrentó a ambas selecciones en el Grupo K.

Con más de 80.000 espectadores en las gradas del mítico recinto, Colombia se impuso 3-1 a Uzbekistán en su primer partido mundialista. Daniel Muñoz abrió el marcador al minuto 40 con asistencia de Luis Díaz; el propio Díaz amplió la ventaja al 64 tras pase de Gustavo Puerta; y Jaminton Campaz selló la victoria en el minuto 90+7, esta vez con asistencia de Juan Camilo “Cucho” Hernández. El gol del descuento uzbeko fue obra de Abbosbek Fayzullaev al minuto 60, momento en que el partido se equilibró temporalmente.

Un gesto que conmovió al mundo

Mientras el niño sostenía una réplica del trofeo del Mundial y lloraba por la derrota de su equipo, varios aficionados colombianos se acercaron a abrazarlo, lo consolaron y comenzaron a corear “Uzbekistán” en las gradas. La escena rápidamente dio la vuelta al mundo a través de redes sociales, convirtiéndose en el tema más comentado de la jornada más allá del marcador. El técnico de Uzbekistán, Fabio Cannavaro, reconoció que el partido fue más parejo de lo que indica el resultado: “Era como jugar en Colombia por toda la gente que había en las tribunas”, declaró el italiano, quien también admitió que “cuando fallas en un Mundial, lo pagas caro”.

“El partido fue más parejo de lo que dice el marcador”

Fabio Cannavaro, técnico de Uzbekistán

El entrenador también señaló que los nervios del debut pesaron en su equipo, que a pesar de la derrota ya piensa en el próximo compromiso del Grupo K frente a Portugal. Colombia, por su parte, lidera el grupo tras esta victoria inicial, pero la imagen del niño consolado por los hinchas colombianos se ha convertido en el verdadero símbolo de una jornada que demuestra que el fútbol, más allá de los resultados, también une a las personas en los momentos más difíciles.

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