El excandidato presidencial Santiago Botero y su exesposa, la artista Manuela Echeverry, formalizaron un acuerdo patrimonial de divorcio por mutuo acuerdo que establece una millonaria transferencia de activos y obligaciones económicas, con un valor total estimado para el primer año de aproximadamente 34.531 millones de pesos. El documento confidencial, firmado tras el proceso de separación, detalla una compleja división de bienes que incluye desde propiedades inmobiliarias hasta obras de arte, y estipula una pensión vitalicia para Echeverry que asciende a 36.602.500 pesos mensuales, equivalentes a 439.230.000 millones anuales, con un ajuste automático que se aplicará cada año.
Según la información revelada, el acuerdo patrimonial se concretó luego de que la pareja atravesara un turbulento proceso de separación, el cual cobró relevancia pública tras un operativo policial y de comisaría de familia ocurrido en la madrugada del sábado 30 de mayo, a solo 24 horas de la primera vuelta presidencial. En aquella ocasión, las autoridades desalojaron a Botero de un apartamento en Bocagrande, donde se encontraba acompañado de otra mujer, y procedieron a restituir el inmueble a Echeverry y al hijo de la pareja, que en ese momento tenía apenas diez meses de edad. Echeverry había presentado denuncias por violencia intrafamiliar contra el excandidato, lo que transformó el caso de un ámbito privado a un litigio económico de mutuo acuerdo en Colombia.
Los activos y obligaciones que integran el acuerdo
El pacto establece que la artista recibirá un apartamento en Bocagrande, Cartagena, avaluado en 20.000 millones de pesos, además de una camioneta Toyota Sequoia valorada en 560 millones de pesos. Botero, por su parte, conservará la casona del Centro Histórico, un inmueble que alberga pinturas originales y esculturas de gran valor, y que según reportes del diario El Tiempo, ha servido de alojamiento para figuras como el cantante español Alejandro Sanz. Entre los bienes transferidos a Echeverry destaca una obra titulada “Bodegón”, realizada en 1968 por el maestro Fernando Botero, padre del excandidato, cuyo valor se cotiza en 5.000 millones de pesos. Además, la artista será beneficiaria de un seguro de vida por 3.600 millones de pesos, y el acuerdo estipula una cuota anual de 65 millones de pesos para el hijo de la pareja, ajustable conforme al Salario Mínimo Legal vigente.
«Había llevado tanto tiempo guardando silencio y sufriendo la violencia a manos del padre de mi hijo. Por eso consulté con mis abogados y decidimos que había que poner en conocimiento de la justicia estos hechos»
Manuela Echeverry, artista
La pensión vitalicia que recibirá Echeverry no está sujeta a su situación económica futura, ni siquiera a un eventual nuevo matrimonio, ya que el acuerdo establece que el pago continuará incluso si contrae nuevas nupcias. Para el hijo de la pareja, el patrimonio incluye un Certificado de Depósito a Término (CDT) por un millón de dólares, equivalentes a 4.000 millones de pesos, que permanecerá inmovilizado hasta que alcance la mayoría de edad. Además, se contempla la cobertura sin tope presupuestal para los gastos de educación y salud tanto de la madre como del hijo, incluyendo transporte escolar, uniformes, matrículas universitarias y de posgrado en Colombia o en el extranjero, así como medicina prepagada y tratamientos especializados. Los servicios públicos, la administración del inmueble y la nómina suman un costo anual de 350 millones de pesos, lo que eleva el total de activos y rentas inmediatas para Echeverry a más de 30.466 millones, mientras que el patrimonio e ingresos directos para el hijo alcanzan los 4.065 millones de pesos.
«No tiene sentido que dos días antes de las elecciones él decidiera sacarme de la casa con mi bebé, que tiene diez meses de nacido. Si fue un plan, fue de él. Yo lo que hice fue defender los derechos de mi hijo y los míos, porque cuando me di cuenta de que Santiago, por callar, me iba a dejar en la calle. Por eso recurrí a la justicia»
Manuela Echeverry, artista
Tras la formalización del acuerdo, ni Echeverry ni su abogado se han pronunciado públicamente sobre el caso, pese a las consultas realizadas por el diario El Tiempo. El documento confidencial que selló la separación económica de la pareja ha quedado registrado en el sistema judicial colombiano, marcando el cierre de un capítulo que comenzó con denuncias de violencia intrafamiliar y que culminó en un pacto que asegura la estabilidad financiera de la artista y el hijo de ambos, mientras el excandidato presidencial retiene parte del patrimonio familiar en el centro histórico de la capital.












