Alcaldía de Cali niega haber autorizado propaganda de De la Espriella en fachada del CAM

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Una intensa polémica sacude a la administración de Cali luego de que, durante la noche del miércoles 17 de junio, se proyectaran imágenes de propaganda política del candidato presidencial Abelardo de la Espriella sobre la fachada del Centro Administrativo Municipal (CAM). El hecho ocurrió mientras la Alcaldía realizaba un evento con pantalla gigante para que los caleños pudieran ver el partido de fútbol de la Selección Colombia frente a Uzbekistán. La administración distrital, encabezada por el alcalde Alejandro Éder, negó de manera tajante haber autorizado la proyección, calificándola como un acto irregular y solicitando a las autoridades competentes que adelanten una investigación a fondo para determinar a los responsables.

El alcalde Alejandro Éder fue contundente en su rechazo y, a través de un comunicado oficial, sentó la postura de su gobierno. «El carácter institucional de los bienes públicos debe preservarse», afirmó el mandatario local, quien añadió que «los bienes públicos son de todos los caleños y deben mantenerse al margen de cualquier contienda política». Éder aseguró que ya se ha pedido a las autoridades que investiguen estos hechos, buscando deslindar a su gobierno de cualquier responsabilidad en lo que considera una utilización indebida de un espacio que pertenece a la ciudadanía. Este episodio se presenta en un contexto de alta sensibilidad política, a pocos días de la jornada democrática que definirá al próximo presidente de la República para el periodo 2026-2030.

Reacciones desde el Concejo y el Senado

La concejal de Cali, María del Carmen Londoño Sanna, no ocultó su indignación y utilizó sus redes sociales para cuestionar la versión oficial. «Los bienes públicos se respetan. Es inaudito que, con tanta seguridad como dice la Alcaldía tener alrededor del CAM, una empresa ‘ajena’ a la administración proyectara imágenes de un candidato que está en contienda electoral a la presidencia», escribió la cabildante, poniendo en duda la narrativa de que se trató de un acto ajeno al control municipal. En un tono aún más crítico, Londoño Sanna retó directamente al alcalde: «Ya basta de tibieza, alcalde Éder. Con la vehemencia con la que salió a decir que no iba a permitir actos violentos, asimismo queremos verlo explicándole a la Procuraduría quiénes son las personas detrás de la autorización de bienes del municipio para publicidad política», exigió la concejal.

«Toda Cali sabe que el alcalde que tiene a Cali en el atraso ya tiene candidato, pero hacemos un llamado a la cordura, nuestras instituciones no le pertenecen a un partido político. Hagámoslas respetar»

Kevin Gómez Paz, senador por el Pacto Histórico

Las críticas también llegaron desde el Congreso de la República. El senador Kevin Gómez Paz, del Pacto Histórico, fue lapidario en sus declaraciones. «¿A esto quedó reducida la lamentable administración del señor @alejoeder, una alcaldía que no gobierna, pero sí hace campaña? Ayer mientras los caleños veían el partido de la selección en una pantalla gigante se hizo esta proyección en las instalaciones del CAM, aquí se hizo una clara referencia al candidato que se cree tigre y promete defender la patria luego de defender a los ladrones y narcos que se la robaron», manifestó el senador, quien además señaló que el alcalde asistió al evento sin haber rechazado públicamente el acto de propaganda. Gómez Paz insistió en que «nuestras instituciones no le pertenecen a un partido político» e hizo un llamado a «hacerlas respetar».

La ley colombiana, a través del decreto 1090 de 2025, establece que los partidos no podrán utilizar bienes privados para desplegar propaganda sin la autorización del dueño. Asimismo, otorga al alcalde, como primera autoridad de policía, la facultad de exigir a los responsables que se abstengan de realizar propaganda en espacios públicos no autorizados. Este vacío de control y la vista que una proyección de esta magnitud haya ocurrido sin que la administración lo pudiera impedir es vista por diversos sectores como un hecho polémico y sin precedente en la ciudad, que amenaza con escalar a instancias disciplinarias si las investigaciones no logran esclarecer lo sucedido de manera satisfactoria.

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