El dólar estadounidense abrió la jornada de este jueves 19 de junio con una cotización promedio de 3.437,47 pesos colombianos, lo que representa una disminución del 0,62% frente al cierre anterior de 3.458,8 pesos, según datos de Dow Jones reportados por Valora Analitik. La divisa extiende así una tendencia a la baja, acumulando un día consecutivo de descenso en un contexto de volatilidad cambiaria.
La moneda colombiana se ha apreciado un 14% durante 2025, impulsada por la debilidad global del dólar y factores locales como el flujo de remesas y expectativas de ajustes al alza en las tasas de interés del Banco de la República. Este comportamiento se refleja en la caída interanual del billete verde, que se sitúa en -11,29%, y en la variación semanal de -1,51%. No obstante, la volatilidad actual del tipo de cambio es del 13,84%, superando ligeramente el 13,28% de referencia, lo que indica inestabilidad en el mercado.
Factores de riesgo y proyecciones para 2026
Según proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia, citado por Valora Analitik, el promedio del dólar para 2026 sería de 3.878 pesos colombianos. La debilidad del índice DXY, que ha caído un 9% durante el año, y el diferencial de tasas entre la Reserva Federal, que se mantiene en un rango de 3,50% a 3,75%, y el Banco de la República, con una tasa del 9,25%, sustentan estrategias de carry trade que favorecen esta tendencia. Sin embargo, analistas advierten que la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia global de calificación crediticia, sumada al proceso electoral en marcha, podrían generar presiones alcistas sobre la tasa de cambio en el mediano plazo.
El peso colombiano es la moneda legal del país, controlada por el Banco de la República, y circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas de carácter bimetálico y con diseños alusivos a la biodiversidad nacional, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. La moneda de 1.000 pesos, que circuló entre 1996 y 2002, perdió popularidad por su facilidad de falsificación, aunque sigue siendo parte del cono monetario histórico del país.












