En un operativo conjunto entre la Policía Nacional de Colombia, la DEA y el Servicio de Marshals de Estados Unidos, dos hermanos de nacionalidad extranjera fueron capturados en el sector de Laureles, en Medellín, señalados como presuntos enlaces entre el Cartel de Sinaloa y el Clan del Golfo. Los detenidos, identificados como los hermanos Pacheco, son requeridos en extradición por la Corte del Distrito Sur de Ohio, acusados de tráfico internacional de cocaína. La Dirección de Antinarcóticos de la Policía, liderada por el general William Castaño Ramos, ejecutó la captura tras labores de vigilancia de la Dijín que permitieron ubicar a los sospechosos cuando se encontraban coordinando la compra de cocaína en la capital antioqueña.
De acuerdo con las autoridades, los hermanos Pacheco actuaban como articuladores entre el Cartel de Sinaloa y el Clan del Golfo para facilitar el tránsito de drogas desde Sudamérica hasta Norteamérica. Su función específica era coordinar la adquisición y el envío de cocaína desde Colombia hacia Centroamérica, México y, finalmente, Estados Unidos. La operación fue el resultado de meses de investigación conjunta entre la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y las agencias estadounidenses, que lograron identificar a los dos extranjeros como piezas clave en la logística del narcotráfico internacional.
Impacto en las estructuras criminales
El general William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos, destacó la relevancia del operativo al señalar que “esta operación demuestra la efectividad de la cooperación internacional y el compromiso permanente de la Policía Nacional en la lucha contra el narcotráfico”. En el mismo comunicado, el oficial enfatizó que la captura afecta directamente a las estructuras criminales que buscan emplear el territorio colombiano para sus actividades ilícitas y refuerza la capacidad institucional para combatir delitos que impactan la seguridad regional y global.
«Esta operación demuestra la efectividad de la cooperación internacional y el compromiso permanente de la Policía Nacional en la lucha contra el narcotráfico.»
General William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos de la Policía Nacional
Los hermanos Pacheco permanecen bajo custodia de las autoridades colombianas mientras se surte el proceso de extradición solicitado por la justicia estadounidense. Su captura debilita las rutas de narcotráfico que conectan a México y Colombia con el mercado estadounidense, al eliminar un eslabón logístico que permitía la compra y el envío de cocaína desde el interior del país. Aunque no se ha revelado la nacionalidad exacta de los detenidos ni las cantidades de droga incautadas, el operativo representa un golpe significativo a la colaboración entre dos de las organizaciones criminales más poderosas del continente.












