Desmantelan red que traficó 800 mil migrantes desde Necoclí y dejó ganancias de $100 mil millones

Compartir en redes sociales

En un operativo que golpea el corazón del tráfico de personas en la región, la Fiscalía General desmanteló una red criminal transnacional que durante seis años transportó migrantes ilegales desde países como Afganistán, Irán y China hacia Centroamérica. La organización utilizaba como fachada un hotel de lujo y una agencia de turismo en Necoclí, Antioquia, desde donde ofrecía falsos paquetes turísticos para mover a los extranjeros en lanchas hacia el continente centroamericano. Doce empresarios fueron capturados en Medellín, Necoclí y Apartadó, entre ellos Mario Andrés Bustamante, representante legal de Comercializadora Marítima y Fluvial del Caribe S.A.S., y sus socios Andrés Felipe Vargas y Juan Carlos Valderrama Cano.

La red operaba desde un edificio ubicado a menos de 50 metros del mar, frente al muelle principal de Necoclí, el cual albergaba el hotel Caribe Suite y la agencia de turismo que servían como pantalla. Los migrantes, reclutados a través de redes sociales con la promesa de conocer el Golfo de Urabá, eran trasladados en lanchas turísticas hacia Centroamérica. Según la investigación, los cobros por cada traslado se realizaban en efectivo y sin factura, oscilando entre 291 y 300 dólares por adulto, lo que generó ganancias ilícitas por más de 100 mil millones de pesos colombianos.

Una red que movió más de 800.000 migrantes

Las autoridades establecieron que la organización criminal movilizó a más de 800.000 personas durante seis años, provenientes de Afganistán, Irán, China, Arabia Saudita, Costa Rica, Haití y Venezuela. La operación se extendió desde Necoclí hasta Capurganá, Acandí y Sapzurro, en el departamento del Chocó. Las capturas se realizaron contra los accionistas, representantes legales y administradores de tres empresas fachada: Comercializadora Marítima y Fluvial del Caribe S.A.S., Inversiones Náuticas el Caribe S.A.S. e Inversiones Neco Deluxe Zomac S.A.S., esta última dedicada al comercio de combustibles.

En la audiencia de legalización de capturas, el fiscal del caso detalló el modus operandi: “Los cobros de dinero por cada traslado oscilaban entre USD 291 y USD 300 por adulto. Ello sin recibir facturas, siendo embarcados en lanchas vinculadas a las sociedades investigadas”. La empresa Inversiones Náuticas el Caribe S.A.S., que se presentaba en redes sociales como distribuidor autorizado de Suzuki en motores y accesorios náuticos, reportó ingresos por más de 5.000 millones de pesos, mientras que la empresa de combustibles Inversiones Neco Deluxe Zomac S.A.S. registró activos por más de 4.000 millones de pesos e ingresos por más de 8.000 millones de pesos.

«Los cobros de dinero por cada traslado oscilaban entre USD 291 y USD 300 por adulto. Ello sin recibir facturas, siendo embarcados en lanchas vinculadas a las sociedades investigadas»

Fiscal del caso, en audiencia de legalización de capturas

Las empresas fachada y el flujo de dinero ilícito

Parte de los recursos ilícitos se canalizaban a través de 25 cuentas bancarias, un movimiento que se intensificó durante la pandemia de Covid-19 en 2022. Los detenidos, además de ser accionistas y administradores de las empresas investigadas, eran propietarios de estaciones de gasolina, almacenes de ropa náutica y locales comerciales. Mario Bustamante, por ejemplo, tiene el 33% de participación en Inversiones Neco Deluxe Zomac S.A.S., dueña de la estación de gasolina EDS Necodeluxe, ubicada a tan solo 350 metros del hotel Caribe Suite, propiedad de la misma red.

Durante los allanamientos, las autoridades incautaron 9 computadores, un disco duro, 11 teléfonos celulares, datos de 25 cuentas bancarias y 152 carpetas con soportes de operaciones. El hotel Caribe Suite, que ofrecía tarifas de 495.000 pesos por noche durante mayo para el Día de la Madre, era parte de un entramado que combinaba el lujo turístico con el tráfico de personas. La investigación se centró en Comercializadora Marítima y Fluvial del Caribe S.A.S., desde donde se coordinaban los traslados ilegales que durante seis años alimentaron una de las rutas más lucrativas del crimen organizado en la región.

Sigue leyendo