Seis generales retirados alertan: elecciones 2026 ponen en riesgo la democracia

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Seis generales retirados de la Policía y las Fuerzas Militares que sirvieron bajo el mando del presidente Gustavo Petro lanzaron una contundente advertencia de cara a la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026: en esa jornada, según ellos, está en juego la democracia, la seguridad y la solidez institucional de Colombia. Los exaltos oficiales entregaron sus declaraciones a la revista Semana, en las que coinciden en que la elección definirá el rumbo del país en materia de orden constitucional, gobernabilidad y confianza en las instituciones.

Entre los firmantes de esta advertencia se encuentran el mayor general (r) William René Salamanca, exdirector de la Policía Nacional; el mayor general (r) Henry Sanabria, también exdirector de la Policía; el brigadier general (r) Néstor Caro, excomandante de la División de Aviación y Asalto Aéreo; el brigadier general (r) Giovani Valencia, excomandante de la Tercera División del Ejército; y el brigadier general (r) José James Roa, exdirector de Carabineros de la Policía. Todos ellos advierten que el próximo gobierno deberá reforzar a la fuerza pública y enfrentar retos como recomponer la relación con Estados Unidos, revisar la estrategia contra grupos armados, brindar seguridad jurídica a los uniformados y mejorar su capacidad operativa y moral.

Una elección que definirá la seguridad y la democracia

El mayor general (r) William René Salamanca fue enfático al señalar que “estas elecciones van a definir seguridad, el fortalecimiento de la democracia, la confianza inversionista, la confianza en las instituciones y, por supuesto, el ejercicio de gobernabilidad”. En su análisis, pidió replantear la estrategia estatal ante la expansión de grupos armados y el debilitamiento de la inteligencia, como parte de los desafíos que deberá enfrentar el nuevo mandatario.

Por su parte, el mayor general (r) Henry Sanabria centró su atención en la integridad y autonomía de las ramas del poder público. “Particularmente, hay que proteger a las altas cortes, ellas son el mecanismo de supervivencia más efectivo de una democracia, porque permea con el filtro de la Constitución y las leyes cualquier acto del Ejecutivo o del Congreso que desborde el orden jurídico”, declaró. Además, reclamó más margen de acción para la fuerza pública y un cambio en el lenguaje del “no se puede”.

“En la segunda vuelta presidencial está en juego la recuperación de la seguridad nacional, el mantenimiento de la democracia en nuestro país y el fortalecimiento de las instituciones legítimamente constituidas del Estado. Así como recuperar la confianza internacional”.

Brigadier general (r) Néstor Caro, excomandante de la División de Aviación y Asalto Aéreo

El brigadier general (r) Néstor Caro insistió en la necesidad de una política de seguridad nacional que articule todos los instrumentos del Estado y brinde seguridad jurídica a los uniformados. Para él, sin esa articulación no será posible devolver la confianza a los inversionistas ni a la comunidad internacional.

El brigadier general (r) Giovani Valencia fue aún más directo al afirmar que “lo que se juega en la segunda vuelta presidencial es el orden constitucional y, como consecuencia, las libertades. Es la democracia en sí misma la que está en riesgo”. En su diagnóstico, señaló que es imperativo mejorar la moral de la tropa, las capacidades de combate y la anticipación tecnológica para responder a las amenazas actuales.

“Colombia atraviesa un problema de fortaleza institucional que coloca en peligro la democracia, el rumbo político, económico e institucional del país durante los próximos cuatro años. Debemos reconocer que está en riesgo la estabilidad política, económica, alimentaria y la libertad de cada colombiano”.

Brigadier general (r) José James Roa, exdirector de Carabineros de la Policía

El brigadier general (r) José James Roa completó el panorama al advertir sobre la fragilidad de las instituciones y llamó a fortalecer la autonomía institucional, así como las capacidades logísticas y humanas de la fuerza pública desde su interior. Los seis generales retirados, aunque coinciden en la gravedad del momento, discrepan sobre si militares y policías en servicio activo deben tener derecho al voto, un debate que también forma parte de la agenda previa a los comicios de 2026.

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