El gesto de fraternidad que conmovió al mundo durante el Mundial 2026 de México, tuvo un nuevo capítulo. Bektosh Khatamov, padre del niño uzbeko Isfandiyor Khatamov, de 7 años, quien fue consolado por hinchas colombianos tras la derrota de su selección, ofreció un sentido agradecimiento al país sudamericano. En una entrevista, el abogado y empresario del sector educativo relató cómo la reacción de los aficionados en el Estadio Azteca, coreando “¡Uzbekistán!” para calmar el llanto de su hijo, transformó un momento de tristeza en un símbolo de unión entre naciones.
El encuentro, disputado el miércoles 17 de junio por el Grupo K, concluyó con un marcador de 3-1 a favor de Colombia. En las gradas, Bektosh grabó un video que se viralizó rápidamente, mostrando a su hijo aferrado a una réplica del trofeo de la Copa del Mundo, con el rostro bañado en lágrimas. “Sentí emociones imposibles de describir. Pensé: ‘¿Qué clase de personas son estas?’. Mostraron una enorme nobleza al intentar consolar a un solo niño”, expresó el padre, quien reside en Taskent y es fundador de un jardín infantil, un colegio y una universidad.
El impacto del video no solo conmovió a los colombianos, sino que también generó un aluvión de mensajes de afecto que, según el padre, llegaron desde “muchísimas personas”. La cuenta de Bektosh en redes sociales sumó cerca de 10.000 seguidores tras la viralización. En las calles de Ciudad de México, según relató, la gente se detiene para fotografiarse con el pequeño Isfandiyor, quien aún no comprende la magnitud del alcance global de su imagen. El padre, que tiene seis hijos (tres mujeres y tres hombres), contó que al ver al niño vivir el partido con una intensidad que no había dimensionado, descubrió en él “un sentimiento patriótico tan grande”.
Una familia que viaja con la ilusión del Mundial
La familia Khatamov, compuesta por los tres hijos varones -el mayor es Isfandiyor- tiene previsto viajar a Estados Unidos el sábado 20 de junio para seguir las siguientes fases del Mundial. El niño, cuyo mayor sueño es ser futbolista, se puso contento al ver el video viral, pero su padre insiste en que lo primordial es que llegue a ser “una buena persona”. De hecho, aunque Isfandiyor aún no tiene redes sociales, Bektosh tenía planeado crearle una cuenta al día siguiente de la entrevista.
“Colombianos, los hemos llegado a querer con todo nuestro corazón. No solo nosotros; todo el pueblo uzbeko siente un cariño inmenso por ustedes. Les deseamos siempre la mejor de las suertes”
Bektosh Khatamov, padre de Isfandiyor Khatamov
Bektosh Khatamov reflexionó sobre el poder del deporte para unir a las personas. “El fútbol no es solo un juego; es una gran fuerza capaz de unir al mundo y de promover la humanidad”, afirmó. La familia ya recibió una invitación de una agencia para visitar Colombia, un destino que ahora mira con especial cariño. El gesto de los hinchas colombianos, que transformó una derrota en un abrazo colectivo, se ha convertido en un emblema de cómo, a veces, el deporte puede borrar fronteras y construir puentes de solidaridad.












