La Alcaldía de Medellín entregó el reporte meteorológico para este 22 de junio, que anticipa una jornada con temperaturas que oscilarán entre los 29 grados Celsius como máxima durante el día y los 18 grados en la noche, acompañada de una alta probabilidad de lluvia que alcanza el 71 por ciento en el periodo diurno y desciende al 55 por ciento durante la noche. El informe, clave para sectores como transporte, agricultura, turismo y prevención de desastres, cobra especial relevancia en el marco del calentamiento global, que ha incrementado la necesidad de pronósticos precisos para mitigar riesgos como inundaciones y sequías.
La nubosidad diurna se estima en un 62 por ciento, mientras que en la noche asciende al 96 por ciento, lo que refuerza la probabilidad de precipitaciones. Las ráfagas de viento alcanzarán los 24 kilómetros por hora durante el día y bajarán a 18 kilómetros por hora en la noche. Un dato de atención para quienes planeen actividades al aire libre es el índice de rayos ultravioleta, que llegará hasta 10, considerado muy alto, por lo que se recomienda protección solar incluso en horas de alta nubosidad. Medellín, ubicada en el centro del Valle de Aburrá, goza de un clima subtropical húmedo con una temperatura promedio anual que va de los 16 a los 26 grados Celsius, y dos temporadas de lluvia bien marcadas: de finales de marzo a principios de julio, y de finales de septiembre a principios de diciembre.
Un panorama climático diverso
Colombia, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), cuenta con cuatro tipos de clima: tropical, seco, templado y frío de alta montaña. El clima tropical se subdivide en lluvioso de selva o ecuatorial, lluvioso de bosque o monzónico, sabana con invierno seco y sabana con verano seco. Los climas secos, como el árido muy caliente o desértico, se presentan en la alta Guajira, mientras que el semiárido muy caliente o de estepa predomina en la media y baja Guajira y el litoral Caribe. El clima templado se ubica en las zonas medias y bajas de las tres cordilleras, y el frío de alta montaña en los niveles superiores de estas mismas cordilleras. Este contexto refuerza la importancia de reportes locales como el de Medellín, que no solo orientan a la ciudadanía sino que sirven como herramienta para la planificación de operaciones militares y de salud pública frente a los embates del cambio climático.












