El dólar estadounidense abrió este lunes 22 de junio con una leve caída frente al peso colombiano, al cotizarse en un promedio de 3.438,61 pesos por unidad, lo que representa una disminución del 0,15% respecto al cierre anterior, que se ubicó en 3.443,69 pesos. La variación semanal muestra un ligero repunte del 0,15%, mientras que en el acumulado interanual la divisa estadounidense ha perdido un 12,36% de su valor frente a la moneda local, según datos del mercado cambiario colombiano.
La volatilidad actual del dólar en Colombia se sitúa en 11,41%, un nivel inferior al 13,28% que se considera como referencia, lo que refleja una relativa estabilidad en el corto plazo. Sin embargo, la tendencia general ha sido negativa en los últimos días, con descensos continuados que responden a la debilidad global de la divisa estadounidense. El índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una cesta de monedas internacionales, ha caído un 9% en lo que va de 2025, lo que ha impulsado una apreciación del peso colombiano del 14% en el mismo período.
Factores que explican la caída del dólar
La pérdida de valor del dólar en Colombia se explica por una combinación de factores externos e internos. A nivel global, la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos y el diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal y el Banco de la República han favorecido al peso colombiano. Mientras la Fed mantiene su tasa de referencia en un rango de 3,50% a 3,75%, el Banco de la República ha fijado su tasa en 9,25%, un nivel significativamente más alto que atrae flujos de capital extranjero a través del carry trade, estrategia que consiste en endeudarse en monedas con tasas bajas para invertir en activos en monedas con tasas altas.
De acuerdo con las proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia, el tipo de cambio para 2026 se ubicaría en un promedio de 3.878 pesos por dólar, lo que implicaría una depreciación moderada del peso frente a los niveles actuales. Esta proyección se sustenta en la expectativa de que el diferencial de tasas y el flujo de remesas continúen apoyando a la moneda colombiana, aunque persisten riesgos relevantes que podrían generar presiones alcistas sobre el dólar.
Riesgos en el horizonte
Entre los factores que podrían revertir la tendencia actual se encuentran la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia, así como el proceso electoral que enfrentará el país en los próximos meses. Ambos elementos podrían generar volatilidad y una mayor demanda de dólares como activo refugio. No obstante, por ahora el mercado muestra una clara preferencia por el peso colombiano, impulsado por la debilidad global del dólar y las políticas monetarias locales.
En un contexto más amplio, el peso colombiano es la moneda de curso legal controlada por el Banco de la República y circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, con monedas bimetálicas de 500 y 1.000 pesos diseñadas para evitar falsificaciones. Estas piezas incluyen diseños que aluden a la biodiversidad colombiana, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, un recordatorio de la riqueza natural del país en cada transacción cotidiana.












