Con una ventaja ajustada de 250.830 votos, Abelardo de la Espriella se impuso en la segunda vuelta presidencial colombiana celebrada el 21 de junio de 2026, al obtener 12.959.542 sufragios frente a los 12.708.712 de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. El triunfo fue posible gracias a un fuerte incremento en la participación electoral y al respaldo masivo de Antioquia, departamento que se convirtió en la pieza clave para inclinar la balanza a favor del ganador.
Antioquia, que en primera vuelta había dado una muestra de apoyo a De la Espriella, elevó su respaldo de manera contundente: el candidato obtuvo allí 2.185.834 votos, equivalentes al 64,42 % de la votación departamental, lo que representó un crecimiento de más de un millón de sufragios respecto a la primera vuelta del 31 de mayo. Esa movilización marcó la diferencia frente a un Cepeda que, aunque logró consolidar sus bastiones, no pudo remontar la distancia en el cómputo nacional.
El peso de Antioquia en la victoria de De la Espriella
La región andina y oriental del país se convirtió en el fortín del ganador. En Santander, De la Espriella alcanzó el 64,58 % de los votos, mientras que en Norte de Santander sumó también un triunfo contundente; entre ambos departamentos el candidato acumuló 1.425.244 sufragios. Boyacá le otorgó el 60,22 % de sus votos (441.557), y Huila superó el 55 % con 375.032 votos. Estas cifras reflejan una clara preferencia en el centro y oriente colombianos, donde la propuesta del candidato logró permear ampliamente.
El triunfo de Cepeda en el suroccidente y la costa Caribe
Por su parte, Iván Cepeda consolidó su poderío en el suroccidente del país. En el Valle del Cauca pasó de 1.119.914 votos en primera vuelta a 1.404.083, alcanzando el 60,82 % de la votación. En el Cauca su respaldo fue aún mayor: registró 585.479 sufragios (75,64 %), frente a los 462.794 que había obtenido en la primera ronda. La costa Caribe también se movilizó a su favor: en el Atlántico sumó 732.403 votos (58,61 %), con un incremento de más de 183.000 votos respecto a la primera vuelta, y en Bolívar obtuvo 591.870 sufragios, equivalentes a más del 55 % de la votación departamental.
La capital, bastión del Pacto Histórico
Bogotá D.C., donde en la primera vuelta Cepeda había logrado 1.705.854 votos (41,67 %) frente a los 1.543.159 de De la Espriella (37,69 %), se convirtió en un bastión decisivo para el candidato del Pacto Histórico en la segunda vuelta. Con una participación que creció significativamente, Cepeda superó los 2,2 millones de sufragios y alcanzó el 52,47 % de los votos en la capital, demostrando la capacidad de movilización de su campaña en las grandes urbes.
El mapa electoral resultante de esta segunda vuelta dibuja una clara división territorial: el centro y el oriente del país se inclinaron por De la Espriella, mientras que el suroccidente (Valle, Cauca) y la región Caribe (Atlántico, Bolívar) respaldaron mayoritariamente a Iván Cepeda. La redistribución de los votos de las candidaturas eliminadas tras la primera vuelta reforzó las mayorías de Cepeda en sus regiones tradicionales, pero no fue suficiente para compensar la abrumadora ventaja que De la Espriella consolidó en Antioquia y los departamentos andinos.












