Un grupo de delincuentes no identificados sustrajo aproximadamente 1.526 millones de pesos en efectivo de una sucursal del BBVA en el municipio de Caloto, Cauca, tras perpetrar un robo con la modalidad conocida como “topo”. El hurto fue descubierto en la tarde del domingo 21 de junio y, según las primeras pesquisas, los criminales perforaron una pared desde una vivienda aledaña sin activar las alarmas ni alertar a los vecinos, lo que evidencia un alto grado de planificación y conocimiento técnico de los sistemas de seguridad bancarios.
La sucursal afectada se encuentra a menos de tres cuadras de la estación de la Policía municipal, un detalle que ha llamado la atención de las autoridades, pues pese a la cercanía, los ladrones lograron actuar sin ser detectados. De acuerdo con la investigación, la banda habría aprovechado el movimiento y la concentración de la fuerza pública durante la reciente jornada electoral para ejecutar el golpe sin levantar sospechas. Una vez dentro, los delincuentes neutralizaron la infraestructura de vigilancia electrónica —sensores, alarmas y cámaras— y accedieron a la zona de cajas fuertes utilizando herramientas especializadas de demolición.
Investigación en curso y llamado a reforzar la seguridad
La Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin) desplegó un grupo élite de peritos y técnicos criminalísticos que ya recolectan huellas dactilares, rastros tecnológicos y grabaciones de las cámaras de seguridad del sector. Las autoridades buscan a los responsables por todo el municipio y en las vías de conexión con localidades cercanas. Hasta el momento no se reportan capturas ni recuperación del dinero, y la cifra exacta del monto robado es preliminar, aún no confirmada oficialmente por la entidad bancaria.
Representantes de gremios comerciales y financieros de la región han solicitado a las autoridades locales el refuerzo de la presencia policial en los alrededores de las entidades crediticias, así como la activación de redes de participación cívica que permitan alertar rápidamente sobre movimientos sospechosos. El caso, calificado como de alta complejidad técnica, mantiene en alerta a la comunidad de Caloto y a las autoridades del Cauca, que trabajan contrarreloj para identificar a los responsables de este millonario golpe.












