El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, junto a su fórmula vicepresidencial José Manuel Restrepo, se impuso de manera contundente en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales colombianas en el exterior, según datos consolidados por la Registraduría Nacional del Estado Civil con el 100% de las mesas informadas. La fórmula de Defensores de la Patria obtuvo 286.228 votos frente a los 120.615 alcanzados por Iván Cepeda, del Pacto Histórico, quien tenía como compañera de fórmula a Aida Quilcué. La participación en el exterior alcanzó los 614.095 votantes, lo que representa un 43,40% del censo habilitado de 1.414.661 colombianos residentes en el extranjero. De los votos depositados, 613.049 fueron válidos (99,82%), mientras que se registraron 902 votos nulos, 144 no marcados y 8.960 votos en blanco.
Germán González, analista político consultado por Infobae Colombia, explicó que la ventaja obtenida por De la Espriella en la primera vuelta se mantuvo y amplió ligeramente en la segunda. En mayo, el candidato había logrado 319.988 votos (54,36%) contra 167.526 de Cepeda (28,46%). Para la segunda vuelta, “se puede decir que en el exterior, por cada tres votos depositados en las urnas en la segunda vuelta, dos fueron para De la Espriella y uno para Cepeda”, detalló González. En total, la fórmula ganadora se impuso en 35 países, mientras que Cepeda logró el triunfo en 32 naciones.
Un respaldo que refleja un rechazo regional
El analista internacional y consultor político Juan Falkonerth señaló que el comportamiento del electorado en el exterior responde principalmente al deseo de “rechazar y castigar el continuismo del presidente Gustavo Petro, encarnado en la candidatura de Iván Cepeda”. Según Falkonerth, se trata de “un rechazo que refleja el fracaso de las izquierdas progresistas en la región, la fuerte influencia de Estados Unidos y la necesidad de que Colombia vuelva a integrarse plenamente en los procesos regionales y globales”. El consultor agregó que “los colombianos residentes en otros países depositaron su voto en gran medida a su favor, especialmente en América Latina, Centroamérica y Estados Unidos, donde se vive de forma más cercana la problemática del gobierno de Gustavo Petro y se percibe con mayor crudeza el retroceso del país”.
De la Espriella consolidó su apoyo en naciones con sociedades de fuerte arraigo conservador. En Estados Unidos, donde reside una de las diásporas colombianas más grandes, pasó del 72,16% en primera vuelta a un aplastante 80,57% en la segunda. En Venezuela, también logró una victoria contundente con el 79,67% de la votación, equivalente a casi 20.000 votos. En México obtuvo casi el 67% de los sufragios, unos 8.668 votos. González destacó que “el trasvase de los votos de Paloma Valencia hacia De la Espriella fue prácticamente del 100% en términos agregados, anulando el impacto del crecimiento de Cepeda con los votos de Fajardo y Claudia López”.
La resistencia de Cepeda en Europa no fue suficiente
Iván Cepeda, por su parte, logró imponerse en países con un perfil migratorio más joven y de corte progresista, principalmente en Europa. En Alemania, donde pasó de tener minoría en primera vuelta a una victoria contundente con el 65,03%, obtuvo cerca de 7.900 votos. También ganó en Francia con el 61,9% y en Suecia con el 63,5%. Argentina y España figuraron igualmente entre los países donde Cepeda resultó ganador, pero sin la masa crítica suficiente para revertir el resultado general. González explicó que “a pesar de ganar en plazas de opinión e intelectuales en Europa, Cepeda no logró la masa crítica necesaria porque perdió por goleada en los consulados de alta densidad migratoria como EE. UU., Venezuela y Panamá”.
“En el exterior, el trasvase de los votos de Paloma Valencia hacia De la Espriella fue prácticamente del 100% en términos agregados, anulando el impacto del crecimiento de Cepeda con los votos de Fajardo y Claudia López”
Germán González, analista político
Un modelo de país en juego
Los analistas coinciden en que estas elecciones fueron atípicas. “Más allá de elegir presidente, se decidió entre dos modelos de país y se puso en juego la defensa de la democracia. Hoy, las instituciones y los procesos democráticos han prevalecido, y Colombia regresa al ruedo de la dignidad presidencial”, afirmó Juan Falkonerth. El consultor también advirtió que “la ideologización de las relaciones internacionales por parte del actual gobierno ha causado un daño significativo al rol tradicional del país en el escenario mundial”. Con los resultados consolidados en el exterior, De la Espriella y Restrepo suman un respaldo clave que, sumado a su triunfo en el territorio nacional, los perfila para asumir la presidencia de Colombia en el periodo 2026-2030.












