Una compleja crisis operativa afronta desde la madrugada de este 23 de junio el Ejército Nacional en la zona rural del municipio de La Macarena, Meta, luego de que la captura de Anderson Castro Repiso, alias Mono Huevo, desencadenara una masiva concentración de pobladores que retienen a los uniformados para impedir el traslado del detenido. La comunidad, que inicialmente amenazó con generar una asonada, mantiene rodeados a los militares, bloqueando de hecho cualquier posibilidad de evacuación del presunto cabecilla de las disidencias de las Farc.
Castro Repiso, señalado como el responsable de las finanzas de la estructura Ever Castro, adscrita al Bloque Jorge Suárez Briceño de las disidencias que comanda alias Calarcá, fue interceptado a las dos de la madrugada mientras se movilizaba en una camioneta blindada. La operación estuvo a cargo de tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 1, perteneciente a la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, quienes actuaron en cumplimiento de una orden de captura vigente emitida por despachos de la Fiscalía en Villavicencio y Uribe. Alias Mono Huevo, quien inició su vinculación con las antiguas Farc en 2017 y logró ascender hasta convertirse en segundo cabecilla de la comisión armada, es acusado de realizar citaciones extorsivas a comerciantes y ganaderos, así como de constreñimiento y proselitismo armado en las zonas rurales del Meta.
La sombra de alias Marlon y el golpe a las disidencias
Mientras las tropas permanecen retenidas en La Macarena, la situación se agrava por las condiciones meteorológicas adversas que han impedido cualquier intento de traslado aéreo del capturado. Este hecho se produce en un contexto de ofensiva contra las disidencias, que esta misma semana sufrió un duro revés con la muerte de alias Marlon, segundo al mando de las estructuras que responden a alias Iván Mordisco. La operación conjunta, desarrollada en la vereda San Isidro del área rural de Buenaventura, Valle del Cauca, logró dar de baja a este cabecilla señalado de la muerte de más de 100 personas, entre civiles y miembros de la fuerza pública.
“una fractura significativa”
Pedro Sánchez, ministro de Defensa, refiriéndose al impacto de la muerte de alias Marlon en la organización criminal
Sobre alias Marlon pesaba una recompensa de 5.000 millones de pesos. Se le atribuye, además, la autoría intelectual del atentado perpetrado el 25 de abril de 2026 en el túnel de Cajibío, Cauca, que dejó un saldo de 20 muertos. Las autoridades lo señalaban de reclutar menores en el departamento del Cauca, de mantener vínculos con carteles mexicanos y de estar involucrado en el tráfico de armas. Su orden de captura, que había sido suspendida en el marco de los diálogos de paz con el Gobierno, fue reactivada tras el incumplimiento de los acuerdos pactados. La crisis humanitaria y operativa que vive la Fuerza de Tarea Conjunta Omega en La Macarena contrasta con los logros tácticos, evidenciando la complejidad de un conflicto en el que el poder de las estructuras criminales se entreteje con el control social sobre las comunidades.












