La Misión de Observación Electoral del Instituto Republicano Internacional (IRI) presentó su informe preliminar sobre la segunda vuelta presidencial en Colombia, en la que Abelardo de la Espriella resultó electo presidente para el cuatrienio 2026-2030. El documento, dado a conocer por el director regional del IRI, Antonio Garrastazu, y el jefe de la misión y exembajador de Estados Unidos ante la ONU, Gaddi H. Vásquez, destaca la transparencia del proceso y una alta participación ciudadana, pero advierte que el país se encuentra «bastante dividido». Un total de 22 observadores internacionales desplegados en Bogotá, Barranquilla, Cali, Miami y más de 85 puestos de votación en Colombia, Estados Unidos y España verificaron la integridad del proceso electoral, que contó con la presencia del registrador nacional, Hernán Penagos.
La participación en la segunda vuelta alcanzó el 63,60%, seis puntos porcentuales por encima del 58% registrado en la primera vuelta. En el exterior, la participación de connacionales fue del 46,69%, frente al 43,40% de la primera vuelta. La misión del IRI, que tiene como objetivo verificar la transparencia e integridad del proceso electoral colombiano, recogió datos sobre participación, logística e incidentes durante la jornada del domingo 21 de junio, y presentó su informe preliminar días después.
División y llamado al diálogo
Antonio Garrastazu, director regional del IRI, señaló que el país está «bastante dividido» y subrayó la importancia de que el próximo presidente logre agrupar y atraer a las comunidades para fomentar el diálogo. En declaraciones citadas por El Colombiano, Garrastazu afirmó: «Este país definitivamente se habituó a un resultado de las elecciones que está bastante dividido y es importantísimo que el próximo presidente pueda también agrupar y atraer a las comunidades y al país en conjunto para poder dialogar. Definitivamente, no todos vamos a estar de acuerdo. Y en eso los periodistas como vosotros juegan un papel fundamental. Son los oídos, los ojos de los colombianos, no solamente aquí, pero también en la diáspora». Además, agregó: «En este país tan polarizado como vimos el domingo, eso es más importante. Y yo creo que espacios para poder tener este intercambio es fundamental para el futuro del periodismo de Colombia».
«El proceso electoral colombiano es una construcción colectiva en la que participan millones de personas: jurados de votación, testigos electorales, jueces de la República, notarios, representantes de las diferentes entidades, lo cual garantiza que nuestro sistema electoral sea eficiente e íntegro».
Hernán Penagos, registrador nacional
El informe del IRI descarta las teorías de fraude y las narrativas sobre «voto fusil», señalando que las incidencias observadas no alteraron el desarrollo general de la jornada. Si bien se mencionan posibles episodios aislados de compra de votos, actividad política cerca de puestos de votación y algunos problemas logísticos, la misión concluye que estos no afectaron la integridad de la elección. La organización subraya que la violencia «en todas sus formas es inaceptable y debe ser condenada de manera inequívoca».
Entre las recomendaciones del IRI están abstenerse de difundir acusaciones de fraude sin evidencia, fortalecer la educación cívica, mejorar la accesibilidad electoral, mantener la transparencia y que los organismos competentes certifiquen la legitimidad de los resultados. El informe preliminar destaca la transparencia del sistema electoral colombiano pese a la polarización, y resalta el papel fundamental de los periodistas como «oídos y ojos» de la ciudadanía en un contexto de división que, según la misión, requiere espacios de intercambio para el futuro del periodismo en el país.












