Condenan a 35 años de prisión a hombre que quemó viva a su expareja en Neiva

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Un hombre fue condenado a 35 años de prisión por el feminicidio agravado de Wendy Sepúlveda Narváez, una joven de 24 años a quien roció con gasolina y prendió fuego en el barrio El Obrero de Neiva (Huila). El brutal ataque ocurrió el 26 de mayo de 2026, cuando el agresor, expareja de la víctima, acordó un encuentro con ella, aprovechó su estado de indefensión para lanzarle el combustible sobre el cuerpo y luego encender la llama, para después huir del lugar. Seis días después, el 1 de junio de 2026, Wendy falleció en la unidad de quemados del Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín, a donde había sido trasladada tras recibir atención inicial en un centro asistencial de Neiva.

La investigación de la Fiscalía comenzó como un caso de feminicidio agravado en grado de tentativa, pues la joven aún se debatía entre la vida y la muerte cuando el agresor fue capturado en una vía pública de Neiva por personal del CTI con apoyo de la Policía Nacional. En esa primera etapa, el acusado aceptó los cargos y quedó bajo medida de aseguramiento en un centro carcelario. Sin embargo, tras el fallecimiento de Wendy, el juez lo declaró responsable del delito de feminicidio agravado con base en las pruebas presentadas por la Fiscalía, y la sentencia quedó en firme. La condena, de 35 años de prisión, llegó aproximadamente un mes después del ataque, según se informó en el titular del caso.

Una vida arrebatada y un niño huérfano

Luz Nelly Narváez, madre de la víctima, relató con dolor los momentos previos a la muerte de su hija, en declaraciones recogidas por Blu Radio. “Yo llegué y me senté al lado de ella. Luego el monitor se puso en signo de pregunta y, cuando vino el médico, se me acercó, me puso la mano en el hombro y me dijo: su hija acaba de fallecer. Yo ya sabía que de esto no se iba a parar, era muy imposible que pudiera salvarse con esas quemaduras. Dios mío, esto es un dolor muy fuerte”, expresó. En su clamor por justicia, la madre pidió a las autoridades que el agresor nunca salga de prisión: “Yo la verdad le pido a las autoridades que no lo dejen salir nunca, que se pudra allá. Cómo va a ser posible que le haga esto a una persona que supuestamente decía que quería. Por eso espero que le pongan la máxima condena”.

La concejal de Bogotá y abogada María Clara Name también se pronunció sobre el caso, destacando la dimensión de la tragedia. “Además de una vida arrebatada de manera cruel, queda un niño de 4 años huérfano, privado del amor, la protección y la compañía de su madre. Ninguna mujer debería vivir con miedo de quien alguna vez dijo amarla. Este crimen evidencia la urgencia de fortalecer las medidas de protección para las víctimas, garantizar una respuesta efectiva de las autoridades y aplicar penas ejemplares contra los agresores”, afirmó.

El caso de Wendy Sepúlveda Narváez se suma a las dolorosas estadísticas de feminicidios en Colombia, donde la violencia de género sigue arrebatando vidas jóvenes y dejando huérfanos. La condena de 35 años, aunque ejemplar, no devuelve a la joven ni sana el vacío que deja en su hijo de 4 años, quien ahora crecerá sin el amor de su madre. La comunidad de Neiva y organizaciones de derechos de las mujeres han reiterado el llamado a fortalecer las rutas de atención y protección para quienes denuncian ciclos de violencia como el que soportó Wendy antes de ser asesinada.

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