Directivos de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) se reunieron el pasado 19 de agosto de 2025 con un exnarcotraficante vinculado al Clan del Golfo para gestionar apoyo político a un proyecto de ley de sometimiento que beneficiaría a esa organización criminal. La cita, que tuvo lugar a las 9:15 de la mañana en la sede de la DNI en el centro de Bogotá, fue registrada en videos y audios revelados por Noticias Caracol, en los que se evidencia cómo Jorge Lemus, director de la DNI, y Ricardo Rey Rosanía, jefe de Contrainteligencia de la entidad, buscaron la intermediación del esmeraldero Eduard Ferney Rincón, conocido como alias ‘Boyaco Sinaloa’, para contactar tanto a políticos como al máximo jefe del grupo armado, alias ‘Chiquito Malo’.
La reunión se produjo a seis semanas de que el presidente Gustavo Petro culmine su mandato y en medio del proceso de paz que el Gobierno colombiano adelanta con el Clan del Golfo, autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC). En las grabaciones, Lemus le pide directamente a Rincón que interceda ante sus contactos políticos para impulsar el proyecto de ley de sometimiento, presentado en julio de 2025 por el entonces ministro de Justicia Eduardo Montealegre. “Perdón que te interrumpa. Lo otro también hermano, es que ustedes tienen amigos políticos. Ayúdenos con los políticos también para que pase ese proyecto de ley. No nos neguemos, ustedes tienen políticos”, se escucha decir al director de la DNI.
Las grabaciones que revelan el encuentro
Los audios y videos difundidos por Noticias Caracol muestran que además de Lemus, Rosanía y Rincón, en el encuentro participaron Javier Grajales, exintegrante de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de la excongresista María José Pizarro (Pacto Histórico), y un abogado del esmeraldero. Grajales, viejo conocido de los directivos de la DNI, acompañó a Rincón a la sede de inteligencia. Durante la reunión, los funcionarios no solo buscaron apoyo político: también preguntaron si Rincón podía servir de puente para contactar a alias ‘Chiquito Malo’. Rincón se ofreció a hacerlo, pero condicionado a una autorización: “Si ustedes me autorizan yo voy, si ustedes me autorizan. No porque yo vaya y resulte ese señor y que después resulte ese señor. Porque esa gente está infiltrada por todo lado. Pero si ustedes me autorizan yo voy y hablo con él”. Lemus, a su vez, afirmó que ya había enviado un mensaje a ‘Chiquito Malo’ a través de otro narcotraficante identificado como alias ‘Jota Firma’.
La intención de los directivos era clara: que el Congreso aprobara la iniciativa que incluía beneficios penales para organizaciones criminales. “Hermano, porque sí necesitamos sacar ese proyecto. Porque va a beneficiar principalmente paz, hermano, paz. Y a mucha gente también la va a beneficiar”, insistió Lemus. Su subalterno, Ricardo Rey Rosanía, detalló la necesidad de construir “un modelo de negociación y de sometimiento a la justicia que permita pacificar el país”, pero advirtió que debía involucrar a todos los actores, incluidos los grupos conocidos como “oficinas”. Rincón, por su parte, se mostró dispuesto: “Por mi, en lo que yo les pueda colaborar con mucho gusto. Yo estoy dispuesto a lo que necesiten”.
“Perdón que te interrumpa. Lo otro también hermano, es que ustedes tienen amigos políticos. Ayúdenos con los políticos también para que pase ese proyecto de ley. No nos neguemos, ustedes tienen políticos”; “Hermano, porque sí necesitamos sacar ese proyecto. Porque va a beneficiar principalmente paz, hermano, paz. Y a mucha gente también la va a beneficiar”.
Jorge Lemus, director de la DNI
Un exnarcotraficante con contactos y un prontuario conocido
Eduard Ferney Rincón, alias ‘Boyaco Sinaloa’, es un esmeraldero que tiene un pasado ligado al narcotráfico y nexos con el Clan del Golfo. En la reunión, los directivos de la DNI conocían su historial: el propio Rincón explicó que había trabajado en México y que había “arreglado de narcotráfico” con la justicia estadounidense, por lo que pagó 18 millones de dólares a la justicia de Estados Unidos para resolver su situación con la DEA. La cifra fue revelada en los mismos audios.
La reunión se inscribe en el marco de los presuntos acuerdos previos entre Danilo Rueda, exalto comisionado de Paz, y alias Jerónimo, comandante del Clan del Golfo. El proyecto de ley de sometimiento, que incluiría beneficios penales para organizaciones criminales, naufragó tras polémicas políticas. Un exinspector de inteligencia consideró que la gestión realizada por los directivos de la DNI en la reunión es ajena a sus funciones y podría tener consecuencias penales, al tratarse de una intermediación directa con un exnarcotraficante para gestionar apoyos legislativos y contactos con un jefe criminal.
Las revelaciones ponen en el centro del debate el papel de la inteligencia colombiana en procesos de paz y la línea que separa la gestión gubernamental de posibles extralimitaciones. Mientras el Gobierno de Gustavo Petro busca cerrar su mandato con acuerdos de sometimiento con grupos armados, este episodio plantea interrogantes sobre los métodos y los interlocutores elegidos para lograr la paz.












