Pelea en estación Calle 76 de Transmilenio, Bogotá, deja más de 180 agresiones a vigilantes en el año

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Una violenta pelea a golpes entre dos usuarios y varios vigilantes en la estación Calle 76 de Transmilenio, desencadenada por un intento de evasión del pago del pasaje, ha puesto nuevamente en evidencia la crítica situación de violencia que enfrenta el personal de seguridad del sistema en el norte de Bogotá. Durante el reciente incidente, los vigilantes intentaron detener a dos personas que pretendían ingresar sin pagar, pero los infractores respondieron con agresiones físicas, desatando una riña que interrumpió el flujo habitual de pasajeros y expuso el riesgo constante al que están sometidos los funcionarios del sistema.

La trifulca, cuyo video fue difundido por Noticias RCN, no solo alteró la operación de la estación, sino que representa un eslabón más en una alarmante cadena de ataques. Según las cifras más recientes, documentadas por la misma entidad, se han registrado más de 180 agresiones a vigilantes de Transmilenio durante el último año, una estadística que la administración califica como inaceptable.

Un llamado desde la dirección de seguridad

Ante la reiteración de estos episodios, Natalia Tinjacá, directora técnica de seguridad de Transmilenio, se pronunció con contundencia sobre la gravedad de la situación. “Hemos tenido más de 180 agresiones a vigilantes, lo cual es inaceptable porque son servidores públicos que están prestando un servicio”, declaró la funcionaria, subrayando que estos actos de violencia no solo tienen un impacto económico en el sistema por la evasión, sino que conllevan un alto costo humano.

«Hemos tenido más de 180 agresiones a vigilantes, lo cual es inaceptable porque son servidores públicos que están prestando un servicio»

Natalia Tinjacá, directora técnica de seguridad de Transmilenio

La directora hizo un enfático llamado a la ciudadanía para que cumpla con el pago del pasaje, no solo para mitigar el perjuicio económico, sino como una medida fundamental para “prevenir lesiones y muertes innecesarias”. La normativa vigente en Bogotá tipifica el ataque contra un funcionario de Transmilenio como una agresión a un servidor público, una figura penal que conlleva procesos legales y sanciones judiciales diseñadas para disuadir estas conductas. A pesar del refuerzo en la vigilancia y las constantes campañas de respeto a las normas, incidentes como el ocurrido en la Calle 76 demuestran que la violencia, la evasión y las agresiones contra el personal de seguridad continúan siendo un problema cíclico y profundamente arraigado en la cotidianidad del sistema de transporte capitalino.

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