Miles de colombianos con solicitudes de asilo activas en Estados Unidos enfrentarían un escenario más complejo tras la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, según advirtió John Alexander Sánchez Cabrera, abogado especialista en derecho migratorio e internacional. El análisis del jurista surge en un contexto donde la llegada de un mandatario identificado con sectores de derecha y con cercanía al Partido Republicano estadounidense podría ser utilizada por las autoridades migratorias para argumentar un cambio fundamental de circunstancias en el país de origen. Este argumento legal permitiría a la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) o a los jueces de inmigración cuestionar la vigencia del temor de persecución que sustentó cada petición de asilo.
Sin embargo, Sánchez Cabrera fue enfático en señalar que la elección de De la Espriella no significa una pérdida automática de los casos. “La elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia no significa que los casos de asilo de colombianos en Estados Unidos estén automáticamente perdidos. Esa sería una conclusión equivocada y jurídicamente imprecisa”, afirmó el abogado. No obstante, advirtió que “muchos casos de asilo colombiano podrían enfrentar cuestionamientos más fuertes por parte de USCIS, DHS o los jueces de inmigración, especialmente cuando se trate de casos débiles, genéricos, antiguos o mal documentados”. La clave está en que la figura del cambio fundamental de circunstancias no es una ley ni una orden migratoria, pero puede convertirse en un argumento político y jurídico contra ciertos solicitantes.
Los grupos más vulnerables y las recomendaciones
El especialista diferenció tres grupos de colombianos según su situación migratoria. El primero y más vulnerable son aquellos con solicitudes pendientes, quienes podrían enfrentar preguntas adicionales de las autoridades. El segundo grupo lo conforman quienes ya tienen el asilo otorgado, que no lo perderán automáticamente, pero podrían ser objeto de revisiones en caso de inconsistencias, fraude o viajes frecuentes a Colombia. El tercer grupo, y el de mayor riesgo, son los expedientes insuficientemente sustentados o desactualizados. “Muchos casos de asilo colombiano se han presentado de manera muy general, diciendo únicamente que Colombia es insegura, que hay amenazas, que hay grupos armados o que la persona tiene miedo. Eso ya no es suficiente”, explicó Sánchez Cabrera.
“El asilo no se decide con promesas políticas. Se decide con evidencia concreta”
John Alexander Sánchez Cabrera, abogado especialista en derecho migratorio e internacional
El abogado recomendó a los solicitantes actualizar sus expedientes con nuevas amenazas, denuncias e informes regionales, reforzar el nexo causal –es decir, la conexión entre la persecución y un motivo protegido como la opinión política o la pertenencia a un grupo social– y prepararse para argumentar por qué la reubicación interna en Colombia no es viable. “No estamos ante el fin del asilo colombiano, pero sí ante el fin de los casos improvisados”, sentenció Sánchez Cabrera. La advertencia llega luego de que el senador estadounidense Bernie Moreno afirmara que De la Espriella se mostró dispuesto a garantizar seguridad para los colombianos que regresaran, declaraciones que, según el jurista, no tienen efecto jurídico directo pero sí podrían influir en el criterio de las autoridades migratorias.












