Dos sismos de magnitud 7.5 y 7.2 dejan crisis en Caracas y otras ciudades de Venezuela

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Dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026, dejando una estela de destrucción en Caracas, La Guaira y otras ciudades del país. Los sismos ocurrieron en rápida sucesión durante la tarde de ese día, provocando el colapso de edificios, la ruptura de tuberías y el desplazamiento forzado de cientos de familias que, ante el temor a nuevas réplicas y derrumbes, pasaron la noche a la intemperie en plazas y calles. La crisis humanitaria se agravó por la escasez de refugios seguros y la vulnerabilidad estructural de las edificaciones, que evidenció la falta de preparación frente a un evento sísmico de esta magnitud.

Gabriela Rodríguez, corresponsal de Caracol Radio en Caracas, relató en directo la experiencia vivida. “Mi familia está bien, pero mi apartamento sí sufrió bastantes daños. De hecho, por eso tuve que estar en la calle, porque no podía regresar”, declaró la periodista, cuyo edificio sufrió el colapso de una pared, tuberías rotas y una estructura comprometida. Rodríguez describió que los movimientos telúricos fueron tan cercanos que parecieron uno solo: “Me di cuenta de que era un terremoto hasta que me paro de la silla y realmente siento y empiezo a escuchar. Ahora creo que todos estamos entendiendo que fueron dos terremotos tan fuertes y pegados el uno del otro que se hicieron muy largos”.

Escenario de guerra en las calles de Caracas

En las zonas más afectadas, el paisaje es desolador. “En esta zona en donde nos encontramos, con los edificios derrumbados, hay una especie de silencio extraño, hay mucha gente en las plazas que están ubicadas en este municipio durmiendo en colchonetas, en el piso, con lo que apenas pudieron sacar de sus apartamentos, de sus casas”, narró la corresponsal. Las autoridades locales reportaron daños severos en infraestructuras residenciales y servicios básicos, mientras equipos de rescate y ayuda internacional trabajan en la búsqueda de sobrevivientes. Aunque no se han divulgado cifras oficiales de víctimas fatales o heridos, la magnitud de los derrumbes sugiere que el balance podría ser trágico.

Rodríguez subrayó la crudeza del escenario: “Es un escenario muy difícil de describir, es un escenario que parece de guerra por la magnitud de daño en las estructuras de los edificios, de soledad en ciertas zonas y de gente en las plazas durmiendo a falta de tener un techo para hacerlo”. Una de las imágenes del reportaje, tomada por Maxwell Briceño de Reuters, muestra la atención médica en un hospital de campaña improvisado en La Guaira, donde la emergencia sanitaria se suma a la crisis habitacional. Mientras las réplicas continúan, la población venezolana enfrenta una noche incierta a la espera de noticias que confirmen si la tierra ha dejado de moverse.

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