La embajadora de Colombia ante el Reino Unido, Laura Sarabia, negó rotundamente haber solicitado al entonces director de la Policía Nacional, general (r) Henry Sanabria, la suspensión de operativos contra grupos armados, en medio de un fuerte cruce de declaraciones que ha puesto nuevamente en el centro del debate la política de Paz Total del presidente Gustavo Petro. Sarabia, quien se desempeñaba como jefa de gabinete durante los primeros meses del Gobierno, respondió a las afirmaciones de Sanabria, quien aseguró que ella lo llamaba para pedirle que no realizara ciertos procedimientos contra organizaciones ilegales como el Clan del Golfo. La discusión, ventilada en declaraciones a Caracol Radio, gira en torno a una conversación telefónica que habría ocurrido durante una protesta en el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de un año no especificado, pero que corresponde a los inicios de la administración Petro, en agosto de 2022.
Mientras Sarabia admitió haber llamado a Sanabria, sostuvo que su única intención fue preguntar por qué se había desplegado el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Undemo) en una manifestación pacífica de mujeres en Bogotá, acción que calificó de desproporcionada. «Una cosa es preguntarle por qué sacó el Undemo en una protesta pacífica en Bogotá y otra cosa decir que se le solicitó suspender operaciones contra grupos al margen de la ley», afirmó la embajadora, quien insistió en que no tiene competencia para impartir órdenes operativas a la Fuerza Pública. En contraste, el general Sanabria mantuvo su versión: «Laura Sarabia era la que llamaba y decía: ‘Mire, no es importante en este momento hacer ese tipo de procedimientos. Hay un proceso de paz, por lo tanto, no siga haciendo actividades en contra de esas personas’».
El trasfondo de la Paz Total y las presiones denunciadas
El cruce de versiones se inscribe en un contexto de críticas recurrentes a la política de Paz Total, que busca diálogos y sometimientos con grupos armados, pero que ha generado denuncias sobre presuntas limitaciones a la capacidad ofensiva de la Fuerza Pública. Laura Sarabia, al defenderse, fue categórica: «Jamás el presidente de la República por conducto mío me solicitó o me pidió suspender una operación contra ningún grupo al margen de la ley». La exjefa de gabinete calificó las acusaciones como un hecho «demasiado grave como para uno callarse hasta este momento». Por su parte, Sanabria, quien dirigió la Policía durante el primer año del Gobierno, agregó que tres coroneles de inteligencia fueron removidos de sus cargos por orden del entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, sin que se dieran explicaciones, aunque Sarabia negó haber participado en esas decisiones.
«Jamás el presidente de la República por conducto mío me solicitó o me pidió suspender una operación contra ningún grupo al margen de la ley»
Laura Sarabia, embajadora de Colombia ante el Reino Unido
El exdirector de la Policía también afirmó que heredó diez operaciones de inteligencia listas contra grupos armados, pero que no se autorizó el uso de armamento pesado. Sin embargo, al ser consultado sobre las pruebas de los llamados que denuncia, Sanabria reconoció: «No tengo esos registros en este momento. Siempre se da la palabra del uno contra el otro». La controversia no solo expone las tensiones entre el Ejecutivo y la cúpula policial durante los primeros meses del Gobierno Petro, sino que reaviva el debate sobre los límites de la Fuerza Pública en el marco de un proceso de paz que busca desescalar el conflicto armado.











