La Fundación Juntos Se Puede habilitó desde este viernes 26 de junio un centro de acopio en Bogotá para recibir donaciones destinadas a los damnificados por los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio. El punto de recolección está ubicado en la calle 104 #54-31, en el barrio Pasadena, localidad de Suba, y comenzará a operar desde las 7:00 de la mañana. La iniciativa busca canalizar la solidaridad de los colombianos hacia las cientos de familias que perdieron sus hogares en Caracas y otras ciudades del vecino país tras los sismos de magnitud 7,1 y 7,5 que ocurrieron en rápida sucesión durante la tarde de ese miércoles.
Además de la recepción presencial de víveres, agua, ropa y elementos de primera necesidad, la organización sin ánimo de lucro también está apoyando en la localización de desaparecidos mediante listas de víctimas. “Toda ayuda cuenta”, señalaron desde la fundación, y agregaron: “Ante la emergencia provocada por el terremoto en Venezuela, la solidaridad puede marcar la diferencia”. La Cruz Roja Colombiana Seccional Cundinamarca y Bogotá, por su parte, habilitó canales de comunicación para restablecer el contacto con familiares que se encuentren en el país afectado. Las personas que no hayan obtenido información de sus seres queridos pueden comunicarse al WhatsApp 324 530 9495, a la línea 132 o al correo electrónico [email protected]. “Comunícate con nosotros y te ayudamos a restablecer el contacto con tus familiares”, indicó la entidad.
“Escenario de guerra”: el relato de una colombiana en Caracas
Gabriela Rodríguez, periodista colombiana que reside en Caracas, vivió en carne propia la devastación. En declaraciones a medios locales, relató que su apartamento sufrió daños estructurales severos: “Una pared colapsó, se rompieron tuberías y la estructura general del edificio quedó comprometida”. Pese a la magnitud de la destrucción, aseguró que su familia está bien, aunque el inmueble quedó inhabitable. La comunicadora describió la experiencia de los sismos, que se sintieron como un único movimiento prolongado debido a la cercanía entre ambos: “Me di cuenta de que era un terremoto hasta que me paro de la silla y realmente siento y empiezo a escuchar. Ahora creo que todos estamos entendiendo que fueron dos terremotos tan fuertes y pegados el uno del otro que se hicieron muy largos”.
“En esta zona en donde nos encontramos, con los edificios derrumbados, hay una especie de silencio extraño, hay mucha gente en las plazas que están ubicadas en este municipio durmiendo en colchonetas, en el piso, con lo que apenas pudieron sacar de sus apartamentos, de sus casas”
Gabriela Rodríguez, periodista colombiana en Caracas
La periodista comparó el panorama con una zona de conflicto armado: “Es un escenario muy difícil de describir, es un escenario que parece de guerra por la magnitud de daño en las estructuras de los edificios, de soledad en ciertas zonas y de gente en las plazas durmiendo a falta de tener un techo para hacerlo”. Las autoridades venezolanas instalaron hospitales de campaña y equipos de rescate continúan la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros, mientras la ayuda internacional comienza a llegar. Mientras tanto, la población enfrenta la incertidumbre por posibles réplicas y la necesidad urgente de agua, electricidad y comunicaciones, servicios que colapsaron en amplias zonas del país.












