La líder opositora venezolana María Corina Machado agradeció este miércoles al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, la oferta de ayuda humanitaria y técnica de la capital colombiana para atender la emergencia provocada por dos fuertes terremotos que sacudieron la costa de Venezuela en la tarde del 24 de junio de 2026. El gesto de solidaridad se produjo luego de que Galán instruyera al director del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) a contactar de urgencia a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres para coordinar el apoyo que Bogotá pueda prestar al pueblo venezolano.
Los sismos, registrados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) con magnitudes de 7,2 y 7,5 respectivamente, ocurrieron con apenas un minuto de diferencia a las 6:04 p.m. y 6:05 p.m. hora local de Venezuela. El epicentro se localizó a 21 kilómetros al oeste de Morón, en el estado Carabobo, y el movimiento telúrico se sintió con fuerza en amplias regiones de Colombia, especialmente en Bogotá, lo que activó los protocolos de emergencia en ambos países.
Daños materiales y heridos en Venezuela
En Caracas, los efectos fueron devastadores. En la emblemática plaza Altamira se reportó el colapso parcial de varias edificaciones, lo que obligó a equipos de rescate a iniciar labores de búsqueda de posibles víctimas entre los escombros. El municipio de Chacao también presentó daños estructurales, mientras que en distintas zonas se registraron desprendimientos de fachadas, grietas en muros y caída de muros enteros. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía resultó afectado en su infraestructura, aunque no se reportó la suspensión total de operaciones. En el estado Miranda se confirmaron heridos, sin que hasta el cierre de esta edición se precise una cifra oficial.
La magnitud de la emergencia llevó al ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, a ordenar la evacuación preventiva de viviendas en riesgo y la suspensión del suministro de gas en varios inmuebles para evitar explosiones. “Tenemos algunas estructuras dañadas y no queremos que ocurra ningún tipo de accidente relacionado con el gas”, declaró Cabello. También informó que los organismos de seguridad y protección civil se desplegaron en distintas regiones para inspeccionar daños, atender urgencias y revisar estructuras con riesgo de colapso.
Solidaridad desde Bogotá y reacción de Machado
El alcalde Carlos Fernando Galán fue contundente en su mensaje difundido en la red social X: “Venezuela nos necesita y en Bogotá estamos listos para ayudar”. Horas antes, en otro trino, había detallado las acciones tomadas: “Ante el sismo que se sintió en Bogotá y que causó daños en Venezuela, le he dado la instrucción al director del Idiger de ponerse en contacto a la mayor urgencia con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo para coordinar todas las acciones y todo el apoyo que Bogotá pueda prestarle al pueblo venezolano”.
«Contamos con la ayuda del hermano pueblo de Colombia»
María Corina Machado, líder opositora venezolana
La respuesta de Machado no se hizo esperar. En su cuenta oficial de la misma red social, la líder opositora expresó su gratitud y solidaridad con los afectados: “Mis oraciones están con cada hogar venezolano en estas horas de angustia”. Y añadió un mensaje de unidad: “Que Dios proteja a cada venezolano, a nuestras familias y a nuestros hogares. Hoy, más unidos que nunca”. El intercambio de mensajes entre ambos dirigentes evidencia una señal de coordinación y apoyo transfronterizo en medio de la crisis sísmica.
Voces de los afectados: entre el pánico y la solidaridad
El miedo se apoderó de los venezolanos cuando la tierra comenzó a temblar. Odalis Escalona, trabajadora bancaria que se encontraba en su oficina en Caracas, relató cómo el segundo sismo provocó el desprendimiento de una escalera y la caída de objetos de escritorios y estanterías. “Fue un caos total, todos corrimos a las salidas”, dijo. Heidi Romero, comerciante de un centro comercial de la capital, contó que, tras el primer temblor, muchas personas optaron por evacuar usando las escaleras de emergencia, pero que el segundo movimiento, más fuerte, las tomó por sorpresa cuando aún estaban en las gradas. “Fue angustiante, sentíamos que el edificio se iba a caer”, declaró.
El sismo, que también se sintió en Bogotá, movilizó a las autoridades colombianas. La oferta de Galán, aceptada por Machado, abre la posibilidad de un despliegue de ayuda humanitaria, equipos de rescate y evaluación estructural desde la capital colombiana hacia las zonas más afectadas de Venezuela. Mientras tanto, en las calles de Caracas, las evacuaciones preventivas continúan y los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para localizar posibles víctimas atrapadas bajo los escombros. La solidaridad entre los dos países, expresada en las palabras de sus líderes, se convierte en un rayo de esperanza en medio de la tragedia.












