El dólar estadounidense abrió este 26 de junio a 3.432,62 pesos colombianos, lo que representa una caída del 0,29% frente al cierre anterior de 3.442,68 pesos. La jornada se produce en un contexto de debilidad global de la divisa norteamericana y una apreciación sostenida del peso colombiano, que acumula un alza del 14% en lo que va de 2025. El Grupo Cibest de Bancolombia, en un informe citado por Valora Analitik, proyecta que el tipo de cambio promedio para 2026 se ubicará en 3.878 pesos, respaldado por factores como el flujo de remesas, el diferencial de tasas de interés (carry trade) y la tendencia bajista del índice DXY, que ha caído un 9%.
En el corto plazo, la moneda local muestra una volatilidad reducida: el indicador se sitúa en 4,45%, muy por debajo del 13,27% de referencia. La variación semanal del dólar es negativa en 0,32%, mientras que en el último año el descenso alcanza el 12,51%. La Reserva Federal mantiene su tasa de interés en el rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República la tiene en 9,25%, un diferencial que sigue haciendo atractivo el carry trade para los inversionistas.
Proyección para 2026 y riesgos en el horizonte
El informe de Bancolombia anticipa que el dólar promediará 3.878 pesos el próximo año, un nivel aún por debajo del cierre de 2024. Esta proyección se sustenta en la debilidad estructural del dólar a nivel global, las altas remesas que ingresan al país y la persistencia del diferencial de tasas. Sin embargo, los analistas advierten sobre riesgos que podrían afectar la tendencia: la incertidumbre fiscal tras el reciente recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral que se avecina. Ambos factores podrían generar presiones alcistas sobre la divisa si se materializan escenarios de mayor volatilidad política o fiscal.
El comportamiento del mercado cambiario seguirá atento a las decisiones de política monetaria tanto en Estados Unidos como en Colombia, así como a la evolución de los flujos de capitales y la percepción de riesgo soberano. Por ahora, la tendencia a la baja del dólar se mantiene, aunque con la cautela que imponen los desafíos estructurales de la economía colombiana.












