La prensa portuguesa encendió las alertas en torno a la selección Colombia de Néstor Lorenzo de cara al crucial partido de este sábado 27 de junio por el Mundial 2026. En un extenso análisis publicado por el diario *Record*, el periodista Rui Malheiro describe al combinado nacional como un equipo que “infunde temor” por su capacidad de posesión y el talento individual de sus figuras, pero advierte sobre una preocupante falta de contundencia ofensiva que podría ser capitalizada por el seleccionado luso, en un duelo válido por la tercera jornada del grupo K que se disputará en el estadio de la ciudad de Miami a las 6:30 p.m. (hora colombiana) y que será arbitrado por el australiano Alireza Faghani.
El análisis, publicado antes del encuentro que definirá al líder absoluto del grupo, destaca que Colombia llega con un récord perfecto de seis puntos, tras vencer 3-1 a Uzbekistán y 1-0 a la República Democrática del Congo, lo que ya le aseguró la clasificación a octavos de final tras ocho años de ausencia mundialista (la última participación fue en Rusia 2018). Sin embargo, Malheiro profundiza en una característica táctica que considera fundamental para el duelo: “La característica que más interesa a Portugal no es lo que hace Colombia contra equipos más pequeños, sino lo que hace contra los grandes”. Bajo la dirección de Lorenzo, el equipo colombiano ha demostrado una capacidad camaleónica, adelantando el bloque defensivo contra rivales más débiles, pero replegándose y cediendo la posesión ante selecciones de mayor jerarquía para apostar por transiciones rápidas y contragolpes letales, especialmente hacia las internadas de Luis Díaz y Daniel Muñoz.
El artífice de un estilo dual
Para el periodista Rui Malheiro, el mérito de esta versatilidad recae directamente en el entrenador argentino Néstor Lorenzo. “El artífice de este equipo es un entrenador argentino que ha dedicado su vida a Colombia. Regresó en julio de 2022, tras el rotundo fracaso en la clasificación para el Mundial de Qatar, para construir una identidad donde el talento estaba disperso”, escribe en su artículo. Lorenzo, quien fue asistente de José Pékerman entre 2012 y 2019, tomó las riendas del equipo para forjar un bloque que ya había acumulado victorias de prestigio ante Brasil, Argentina, Alemania y España en el ciclo previo al Mundial, y que llegó a la final de la Copa América 2024, perdiendo 1-0 ante Argentina. El análisis destaca que la inconstancia ofensiva no es un problema nuevo, sino un rasgo del perfil del equipo: a pesar de dominar la posesión y generar remates, la baja efectividad para traducir ese control en goles ha sido una constante.
«Hay equipos que infunden temor por lo que hacen y equipos que infunden temor por lo que tienen. Colombia, bajo la dirección de Néstor Lorenzo, pertenece a ambas familias.»
Rui Malheiro, periodista de Record
El análisis táctico detalla la estructura base del equipo colombiano: un 4-3-3 con Jefferson Lerma como pivote único, que sin balón puede mutar a un 4-4-2 o un 4-2-3-1 con un bloque medio y doble pivote conformado por Gustavo Puerta y el propio Lerma. Se señala que Luis Díaz y James Rodríguez no sobresalen en tareas defensivas, pero el extremo del Bayern Múnich es un especialista en buscar espacios a la profundidad tras la recuperación del balón, mientras que Daniel Muñoz es destacado por sus internadas ofensivas, llegando como ganador de la Conference League 2025/26 y la FA Cup 2024/25. “Quienes esperan a la Colombia que dominó a Uzbekistán y la República Democrática del Congo podrían encontrarse con una Colombia que prefiere ceder la posesión y atacar en profundidad. Esa es la diferencia que lo cambia todo”, concluye Malheiro, dejando la incógnita sobre qué versión de la selección se presentará en el duelo decisivo por el primer puesto del grupo K.












