El presidente electo Abelardo De La Espriella asumirá el poder con una mayoría inicial en el Congreso que resulta clave para el trámite de sus reformas durante los primeros cien días y el primer año de gobierno. Esta ventaja, construida sobre una coalición de centroderecha y acuerdos informales con partidos afines, podría facilitar la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo y las reformas prioritarias en seguridad, salud y justicia, además de una posible ley de financiamiento o reforma tributaria. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, será el encargado de liderar el diálogo y la concertación con las bancadas para convertir esa potencial mayoría en gobernabilidad efectiva, según confirmaron fuentes del equipo de empalme.
En el Senado, la base de apoyo la conforman Centro Democrático con 17 curules, Cambio Radical con 6, Partido Conservador con 11, Partido Liberal con 13 y Salvación Nacional con 4, sumando 51 escaños. Frente a ellos, la oposición estará liderada por el Pacto Histórico (25), la Alianza Verde (11) y el Mais (2). Iván Cepeda asumirá su escaño en virtud del Estatuto de Oposición, lo que le dará voz pero no voto en las mayorías. En la Cámara de Representantes, el apoyo se distribuye así: Centro Democrático (30), Partido Liberal (29), Partido Conservador (20), Cambio Radical (10), Creemos (2) y Salvación Nacional (1), totalizando 92 curules. La oposición en esa corporación la encabezan Pacto Histórico (39), Alianza Verde (9), Consejo Comunitario El Naranjo (2) y Movimiento Unidad en Minga (1). Aida Quilcué, representante de este último, también asumirá curul por el Estatuto de Oposición. Sin embargo, hay un número significativo de fuerzas que aún no han definido su postura: el Partido de la U, las 16 curules de paz —que tienden a la izquierda—, la ASI (3), el Nuevo Liberalismo (2), el Partido Demócrata Colombiano (2), Colombia Renaciente (2) y Ahora Colombia (5). Esta indefinición podría modificar el equilibrio de fuerzas en el corto plazo.
Primeros pasos hacia la gobernabilidad
Los primeros cien días de mandato son cruciales para cerrar alianzas y tramitar el Plan Nacional de Desarrollo, así como las reformas que el presidente electo ha priorizado. La estrategia del ministro Lara se centrará en formalizar acuerdos políticos que conviertan las afinidades ideológicas en votos estables, un proceso que ya ha comenzado con contactos previos a la instalación del Congreso el próximo 20 de julio. El senador electo del Partido Liberal, Héctor Olimpo, manifestó a Semana que “toca arrancar bien, que el presidente se siente rápidamente con los partidos que estén dispuestos a construir la gobernabilidad. En el caso del Partido Liberal, la disposición está desde la campaña”. Por su parte, el representante del Centro Democrático, Christian Garcés, señaló a la misma revista que “creo que el presidente ya tiene las mayorías de manera informal porque, tanto en Cámara como en Senado, la mayoría es de centroderecha, entonces, si los sumamos, lograría esa mayoría”.
“Toca arrancar bien, que el presidente se siente rápidamente con los partidos que estén dispuestos a construir la gobernabilidad. En el caso del Partido Liberal, la disposición está desde la campaña”.
Héctor Olimpo, senador electo del Partido Liberal (declaración a Semana)
“Creo que el presidente ya tiene las mayorías de manera informal porque, tanto en Cámara como en Senado, la mayoría es de centroderecha, entonces, si los sumamos, lograría esa mayoría”.
Christian Garcés, representante del Centro Democrático (declaración a Semana)
El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad del gobierno electo para sumar a los partidos aún indecisos y consolidar una coalición estable que permita avanzar con la agenda legislativa. Mientras tanto, la oposición, liderada por el Pacto Histórico y la Alianza Verde, ya prepara su labor de control político, con figuras como Iván Cepeda y Aida Quilcué listas para asumir sus curules y defender sus posturas. La gobernabilidad, en palabras del ministro Lara, no se logrará solo con números, sino con el diálogo constante y la construcción de confianza entre todas las fuerzas políticas.












