Corte Suprema investiga a exrepresentante Carreño por acoso sexual a escolta de la UNP

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La Corte Suprema de Justicia investiga al exrepresentante a la Cámara Carlos Carreño, del partido Comunes, por una denuncia de acoso sexual presentada por una escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), quien además reportó haber sufrido represalias laborales tras rechazar al político. Los hechos habrían ocurrido el 17 de febrero de 2026 en el apartamento de Carreño en Bogotá, según el relato de la denunciante, cuyo nombre no ha sido revelado. La escolta acudió a sus superiores en la UNP después de un mes difícil, pero fue retirada de su puesto y desde entonces no ha tenido contacto con el exrepresentante.

De acuerdo con la denuncia, aquel día, al final de la jornada laboral, sobre las cinco de la tarde, Carreño le sugirió que subiera al apartamento y comenzó a insinuarle que le gustaba mucho, que era muy difícil para él controlarse. «Insistía en el gusto que sentía por mí y me preguntaba qué opinaba. Yo le afirmaba que mi relación con él era solo de trabajo», declaró la escolta. La situación se agravó cuando, según la denunciante, Carreño continuó acercándose, le tocó las piernas y las nalgas, e intentó llevarla a la fuerza hacia una habitación, alegando que se encontraba «descontrolado» y «no poderse detener». «Yo le dije que me iba a ir y entonces me tomó de los brazos e intentó, a la fuerza, entrarme a la habitación y me tocaba las nalgas», relató la escolta.

Represalias laborales tras el rechazo

La denunciante atribuye a Carreño las represalias que sufrió después de rechazar sus insinuaciones. El 3 de marzo de 2026, cuando regresó de vacaciones, el exrepresentante la llamó para reclamarle que no lo saludara. Luego, la escolta fue excluida de grupos de comunicación internos y sus tareas fueron cambiadas sin explicación. Al preguntar por los motivos, le respondieron que a Carreño le era incómodo estar con ella. «Mi pretensión con esta denuncia, en primera instancia, considero que es no silencio y que esta persona, con su investidura, no sé a cuántas mujeres más les pueda llegar a estar pasando lo mismo y, por su trabajo, caigan en sus pretensiones de acoso sexual», señaló la escolta, quien pidió a sus superiores pruebas de lo ocurrido.

«Continuaba con insistencia acercándose y expresando que yo estaba muy buena, que yo le gustaba. Me tocaba las piernas y decía que él no podía detenerse porque se encontraba descontrolado».

Escolta de la UNP, denunciante

Por su parte, Carlos Carreño, al ser preguntado directamente si acosó a la escolta, respondió de manera escueta: «Es todo lo que tengo que declarar al respecto». El exrepresentante vinculó la denuncia con lo que calificó como «un asunto político relacionado con recusaciones de otro caso», en alusión a una presunta solicitud de dinero a un miembro de su Unidad de Trabajo Legislativo. La información fue revelada inicialmente por la revista Semana.

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