Miles de hinchas de la Selección Colombia protagonizaron un banderazo multitudinario frente al hotel Dalmar en Fort Lauderdale, Florida, la noche del 26 de junio de 2026, como muestra de apoyo antes del partido decisivo contra Portugal por la tercera fecha del grupo K del Mundial 2026. Convocados a través de redes sociales, los aficionados colmaron las inmediaciones del hotel ondeando banderas, vistiendo camisetas tricolor y tocando tambores, trompetas y bengalas amarillas, azules y rojas. Los cánticos como “ole, ole, ole, cada día te quiero más…” y “vamos Colombia que esta noche tenemos que ganar” marcaron el ambiente festivo, al que se sumaron familias enteras, música salsa y baile. Durante menos de 30 minutos, jugadores como Luis Díaz, James Rodríguez, Daniel Muñoz y Juan Fernando Quintero asomaron al balcón del hotel para saludar a la multitud, que respondió con gritos dedicados especialmente al extremo y al volante. El evento transcurrió en completa paz, con abrazos y euforia compartida, y fue cubierto por la periodista Jenny Gámez para El Tiempo.
Un banderazo que trasciende fronteras
El banderazo no solo refleja la pasión de la colonia colombiana en el sur de Florida, sino que se inscribe en una serie de muestras de apoyo que el equipo de Néstor Lorenzo ha recibido durante el Mundial. Antes de este encuentro, los hinchas ya habían alentado a la selección en Ciudad de México y Guadalajara, donde Colombia enfrentó a Uzbekistán y República Democrática del Congo respectivamente. Ahora, en Fort Lauderdale, la concentración alcanzó un tono especialmente emotivo porque el partido del sábado 27 de junio en Miami es considerado uno de los más atractivos de la primera ronda, enfrentando a un combinado sudamericano en racha contra la Portugal de Cristiano Ronaldo.
El cantante Juan Duque, presente en la movilización, expresó a Infobae Colombia: “Esto es una locura con toda la gente. Vinimos a meter presión para mañana y, bueno, para la selección: parceros, descansen, duerman bien. Aquí estamos. Nosotros celebramos por ustedes y mañana toca apretar con honor, ¿oyó? Que estén bien, Dios los bendiga y un saludo para todos”. Sus palabras resumen el espíritu del banderazo, que culminó con el grito “¡Míralo eh, míralo eh… somos locales otra vez!”, coreado por miles de voces mientras los jugadores se retiraban del balcón.
“Esto es una locura con toda la gente. Vinimos a meter presión para mañana y, bueno, para la selección: parceros, descansen, duerman bien. Aquí estamos. Nosotros celebramos por ustedes y mañana toca apretar con honor, ¿oyó? Que estén bien, Dios los bendiga y un saludo para todos”
Juan Duque, cantante
La solidez defensiva como clave ante Portugal
Desde el plano deportivo, el defensor Jhon Lucumí, quien milita en el Bolonia de Italia, habló en Miami sobre la estrategia del equipo para el choque contra los lusos. “La idea es seguir manteniendo nuestro nivel, lo cual es muy importante porque nosotros queremos seguir confirmando nuestro juego, sabemos la selección que es Portugal, la clase de jugadores que tiene, se trata de usar lo que el cuerpo técnico nos diga y minimizar los errores. Después de eso también tenemos un fútbol extraordinario, con futbolistas de muy buen pie para poder hacerles daño y ganar el partido”, afirmó el central. Lucumí agregó que el funcionamiento colectivo será determinante: “Se trata de tener buen funcionamiento, estar compactos, juntos, tener el respaldo siempre cerca, eso va a ser importante para que ellos no puedan progresar tanto y nosotros tener esa solidez defensiva que pudimos demostrar contra RD Congo y Uzbekistán”.
Colombia llega a este encuentro con la moral alta tras mostrar una defensa sólida en los dos primeros partidos del grupo K, y aunque miles de hinchas no podrán estar en el estadio de Miami, el banderazo en Fort Lauderdale dejó claro que el aliento de la diáspora colombiana será un factor extra motivacional. La selección buscará sellar su pase a octavos de final ante una Portugal que cuenta con figuras de talla mundial, pero el respaldo de sus seguidores ya ha demostrado ser un combustible invaluable en esta Copa del Mundo que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.












