Prima de junio: trabajadores pueden reducir impuestos con ahorro voluntario

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La prima de servicios de mitad de año, que recibirán antes del 30 de junio cerca de 10,8 millones de trabajadores formales en Colombia, puede convertirse en una herramienta estratégica de ahorro con beneficios tributarios si se destina a fondos voluntarios de pensión (FVP). Así lo explican expertos financieros y tributarios, quienes destacan que esta prestación social, equivalente a 15 días de salario por semestre trabajado, no solo representa un ingreso extra sino una oportunidad para reducir la base gravable del impuesto de renta y la retención en la fuente, siempre que se canalice hacia estos instrumentos de ahorro voluntario.

Anderson Zambrano Murcia, especialista tributario de Porvenir, señaló que el principal atractivo de esta alternativa es que los aportes realizados a un FVP, amparados en el artículo 126-1 del Estatuto Tributario, no integran la base de retención en la fuente y pueden tratarse como renta exenta dentro de ciertos límites. «El beneficio más visible para el contribuyente es la reducción de la base gravable, lo que se traduce en un menor pago de impuesto de renta y una menor retención en la fuente durante el año», afirmó Zambrano. El tope para considerar estos aportes como renta exenta es de hasta el 30% del ingreso laboral o tributario anual, con un límite de 3.800 Unidades de Valor Tributario (UVT), que para el año 2026 equivalen a 199.021.200 pesos, considerando una UVT de 52.374 pesos. Además, se aplica el límite general de rentas exentas y deducciones, que no puede superar el 40% del ingreso neto o 1.340 UVT anuales.

Un respiro financiero que requiere planeación

Luis Benítez, director de Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera, advierte que la prima no debe verse como un ingreso para gastos superfluos, sino como un recurso estratégico en un contexto económico marcado por la inflación y las tasas de interés. «En un contexto económico donde la inflación y las tasas de interés siguen exigiendo un manejo prudente del dinero, este ingreso extra se convierte en una herramienta crucial para la salud financiera del hogar», expresó Benítez. El especialista propone que al recibir la prima, las personas destinen el 70% a sanear deudas, ahorrar o invertir, y el 30% restante al disfrute o bienestar familiar. Esta recomendación cobra fuerza si se tiene en cuenta que una encuesta aplicada a 600 compañías reveló que el 42% de los trabajadores siente que despilfarra ese dinero extra.

Benítez enfatizó que no existe una fórmula única aplicable a todos los casos, pero advirtió que el peor error es dejar que la prima se diluya en el gasto diario sin una planeación previa. «La prima no debe verse como un regalo para gastar en caprichos, sino como un recurso estratégico. Es un respiro financiero, pero su impacto real depende de la radiografía económica de cada persona. No existe una fórmula única, pero el peor error que podemos cometer es dejar que ese dinero se diluya en el gasto diario sin una planeación previa», subrayó.

«El beneficio más visible para el contribuyente es la reducción de la base gravable, lo que se traduce en un menor pago de impuesto de renta y una menor retención en la fuente durante el año»

Anderson Zambrano Murcia, especialista tributario de Porvenir

Claves del ahorro voluntario en FVP

Los fondos voluntarios de pensión, administrados por los cuatro fondos de pensiones del país, permiten a los trabajadores construir portafolios de inversión según su perfil de riesgo. Una ventaja adicional es que los rendimientos generados por estos aportes se difieren tributariamente mientras los recursos permanezcan en el fondo, lo que significa que no se pagan impuestos sobre las ganancias hasta el momento del retiro. Además, los retiros de los aportes no están gravados con el impuesto del 4×1.000, lo que facilita la liquidez en caso de necesidad. Si el trabajador decide no acogerse al beneficio tributario en el momento del aporte, al retirar los recursos solo tributaría sobre los rendimientos generados, no sobre el capital aportado.

Benítez también recomendó no utilizar la prima para lujos innecesarios si existen deudas pendientes o un presupuesto familiar comprometido. En su lugar, sugiere priorizar el saneamiento de pasivos y, si es posible, destinar una parte al ahorro voluntario para pensión, combinando así un beneficio financiero de corto plazo con la construcción de un colchón para la jubilación. La prima de servicios, que se paga en dos cuotas anuales (antes del 30 de junio y antes del 20 de diciembre), representa para millones de colombianos una oportunidad única para mejorar su salud financiera, siempre que se administre con criterio y visión de futuro.

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