En un operativo reciente, la Policía Nacional logró la desarticulación parcial del Grupo Delincuencial Común Organizado (Gdco) La Inmaculada, una estructura criminal dedicada a la extorsión y el microtráfico que operaba en el municipio de Tuluá, Valle del Cauca. Las autoridades capturaron a cuatro de sus presuntos integrantes, entre ellos alias Diana, señalada como la coordinadora financiera de la banda, y alias Lerma, quien sería el encargado de las extorsiones en el sector de La Galería. También fueron detenidos alias Kira, vinculado a acciones intimidatorias y atentados contra comerciantes, y un cuarto individuo cuya identidad no ha sido revelada.
El operativo se desarrolló mediante cinco diligencias de registro y allanamiento en diferentes puntos de la ciudad, donde los agentes incautaron siete teléfonos celulares, una agenda con información de las víctimas y una camioneta de alta gama que presuntamente era utilizada para las actividades delictivas. Según explicó el Mayor Javier Rodríguez Pedraza, comandante de la Estación de Policía de Tuluá, alias Diana era la encargada de manejar las finanzas de la organización, mientras que alias Lerma coordinaba las extorsiones en La Galería, un sector comercial clave de la localidad.
Millonarias ganancias ilícitas
Las investigaciones revelaron que La Inmaculada habría recaudado aproximadamente 1.600 millones de pesos a través de pagos semestrales que exigían a sus víctimas, lo que representa ingresos anuales superiores a los 2.300 millones de pesos. Los afectados eran principalmente propietarios de carnicerías, fruterías, vendedores ambulantes y trabajadores del sector transporte, quienes eran amenazados con atentar contra su integridad física y la seguridad de sus establecimientos si no cumplían con los pagos. La banda operaba bajo un esquema de intimidación constante, utilizando la violencia como herramienta para garantizar el flujo de dinero.
«Yo no pago, yo denuncio»
Mensaje institucional de las autoridades del Valle del Cauca
Las autoridades destacaron que esta operación afecta significativamente la capacidad financiera y operativa de las estructuras delincuenciales que impactan la economía local. No obstante, las investigaciones continúan para capturar a otros miembros de la organización que aún se encuentran prófugos. La Policía Nacional hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier hecho de extorsión a través de la línea 165, reiterando el mensaje institucional de que la mejor herramienta contra este delito es la denuncia oportuna.












