Colombia cerró su participación en la fase de grupos del Mundial con un empate sin goles frente a Portugal, resultado que le aseguró el liderato del grupo y le permitirá evitar a Croacia en cuartos de final. En un partido disputado ante cerca de 65.000 espectadores, de los cuales el 80% eran hinchas colombianos, el combinado dirigido por Néstor Lorenzo fue superior en varios tramos del encuentro, generó opciones claras de gol y dominó la posesión, pero el marcador no se movió. La gran polémica de la noche llegó cuando el VAR anuló un tanto de Davinson Sánchez que, según el análisis del encuentro, debió haber sido convalidado.
Colombia saltó al campo con la consigna de no perder para asegurar el primer lugar del grupo, y cumplió con creces. Lorenzo dispuso un once inicial en el que llamó la atención la inclusión de Santiago Arias como lateral derecho en lugar de Daniel Muñoz, a quien los medios internacionales señalaban como el mejor del torneo en esa posición. La decisión, explicada por razones tácticas defensivas, resultó acertada: el equipo mantuvo el equilibrio y evitó las contras de Portugal, que contaba con Cristiano Ronaldo en sus filas. Además, el seleccionador prescindió de Jhon Mojica por acumulación de tarjetas amarillas. En el mediocampo, Jefferson Lerma fue sustituido en el segundo tiempo por Richard Ríos, y Gustavo Puerta ingresó para dar mayor posesión; ambos cambios fueron clave para sostener el dominio colombiano.
Polémica arbitral y el VAR en el centro del debate
El momento más intenso del partido se vivió cuando Davinson Sánchez, impasable en defensa durante todo el encuentro, conectó un remate que se convirtió en gol. Sin embargo, el VAR intervino para anular la jugada por un fuera de juego milimétrico. La decisión generó controversia, ya que tras analizar los fotogramas del video, la impresión es que la anotación debió ser válida. El análisis del partido señaló que “lo que pasa es que la tecnología, infortunadamente, invalida una anotación que pudo haber sido validada”. Cabe destacar que el autor de esta información recibió instrucción arbitral por parte de la Federación Colombiana de Fútbol y tuvo acceso al sistema VAR, lo que añade un matiz de credibilidad a la versión de que el gol era legal.
«Colombia se terminó comportando de buena forma. Se dio cuenta de que en algún momento podía ganar el partido, que no fuera un golpe a golpe, no fuera de igual a igual, sino que lo desequilibrara a su favor, y fue lo que hizo Colombia.»
Análisis del encuentro
El representativo nacional supo manejar los tiempos y nunca perdió la compostura, a pesar de la frustración por el gol anulado. Jugadores como James Rodríguez, Luis Díaz, Jhon Córdoba y el ingresado Juan Fernando Quintero generaron peligro constante. Gustavo Puerta y Richard Ríos dieron frescura al mediocampo. Este resultado no solo aseguró el liderato del grupo, sino que también permitió esquivar a Croacia, selección que había derrotado a Colombia en marzo pasado, un objetivo táctico que el cuerpo técnico había priorizado.
Con este empate, Colombia se enfrentará a Ghana en cuartos de final, un rival que se presenta como más accesible que el cuadro europeo. El comportamiento de la hinchada, que llenó el estadio con un 80% de aficionados colombianos, fue ejemplar, en contraste con lo ocurrido hace dos años en la final de la Copa América en Miami, donde se registraron incidentes. Esta vez, la fiesta fue dentro y fuera de la cancha, y la selección demostró que sabe competir al más alto nivel, incluso cuando las decisiones arbitrales no acompañan.












