Las proyecciones económicas para junio de 2026 empiezan a delinear un panorama de presión inflacionaria que condicionará la próxima decisión del Banco de la República. Visión Davivienda estima que la inflación anual se ubicará en 6,09 % para ese mes, mientras que la mediana de la Encuesta Mensual de Expectativas (EME) proyecta una variación mensual de 0,34 %. Estas cifras, muy por encima de la meta del 3 % que persigue el Emisor, serán el telón de fondo de la reunión de la Junta Directiva programada para el 30 de junio, en la que se definirá un nuevo ajuste de la tasa de interés de política monetaria.
Otras entidades financieras coinciden en que la inflación seguirá elevada en mayo. BBVA Research calcula un dato anual de 5,86 % para ese mes, mientras que Bancolombia lo sitúa en 5,84 %, con una variación mensual de 0,47 %. En el análisis por componentes, la economista de BBVA Research Colombia, Mariana Quinche, señaló que en los alimentos se observó una moderación de su inflación anual, posiblemente asociada a una mayor oferta agrícola derivada de la disipación gradual de los efectos de la ola invernal. Sin embargo, la inflación de alimentos en mayo aún se ubicó en 6,04 % anual, según la misma entidad. Por su parte, la inflación sin alimentos ni regulados llegó a 5,99 %, con un aumento de 20 puntos básicos.
El pulso de la tasa de interés
La trayectoria alcista de los precios ha llevado a los analistas a anticipar un nuevo incremento en la tasa de interés de referencia, que actualmente se sitúa en 11,25 % antes de la reunión de junio. Visión Davivienda espera que la Junta Directiva del Banco de la República en su reunión de junio aumente la tasa de política monetaria hasta el nivel de 11,75 %, es decir, un alza de 50 puntos básicos, que coincide con la mediana de los analistas. Sin embargo, Bancolombia va más allá y proyecta un incremento de 75 puntos básicos, hasta 12,00 %, profundizando el ciclo alcista iniciado en enero. Esta entidad incluso anticipa que la tasa podría llegar a 12,75 % en lo que resta del año.
Entre enero y marzo de 2026, la Junta ya había subido 200 puntos básicos la tasa de interés en tres movimientos consecutivos. La presión inflacionaria se ha visto alimentada por factores como el alza en alojamiento, servicios públicos, alimentos y combustibles, a lo que se suman riesgos externos como el posible fenómeno de El Niño en el segundo semestre, la depreciación del peso y condiciones fiscales y financieras globales restrictivas. La inflación básica, que excluye alimentos y regulados, aumentó entre noviembre y marzo, pesando en la discusión monetaria.
«Esperamos que la Junta Directiva del Banco de la República en su reunión de junio aumente la tasa de política monetaria hasta el nivel de 11.75%»
Visión Davivienda
«Esperamos que la Junta Directiva del Banco de la República aumente en 75 puntos básicos su tasa de interés de política monetaria, hasta 12,00%, profundizando el ciclo alcista iniciado en enero»
Bancolombia
Expectativas desancladas y voces discrepantes
Las expectativas de inflación a 12 meses se ubican en 5,57 % según la EME, mientras que para el cierre de 2026 la mediana de la encuesta apunta a 6,48 % y la previsión propia de Visión Davivienda llega a 6,65 %. La entidad advierte que estas medidas aún se mantienen desancladas, es decir, se alejan de la meta del Banco de la República. En este contexto, dos de los siete integrantes de la Junta Directiva se pronunciaron públicamente desde la reunión del 30 de abril. Los codirectores Laura Moisá y Cesar Giraldo han planteado la necesidad de revisar la meta de inflación y dar más peso al crecimiento económico y el empleo en las decisiones de política monetaria, una postura que contrasta con el enfoque mayoritario de endurecimiento.
En el detalle del comportamiento de precios durante mayo, BBVA Research reportó que los productos de limpieza y los equipos de telefonía móvil presionaron al alza, mientras que los vehículos particulares y los artículos de higiene corporal moderaron su inflación. La inflación de bienes se mantuvo en 3,13 % en mayo, y los alimentos perecederos mostraron un alivio tras tres meses de presiones asociadas a la ola invernal. La decisión del Emisor el 30 de junio, que podría ser la cuarta alza consecutiva del año, definirá el rumbo de la política monetaria en un entorno donde la inflación sigue siendo el principal desafío para la economía colombiana.












