En una declaración que sacude el panorama político nacional, el excandidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, anunció que se declarará en desobediencia civil si el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, no renuncia a su ciudadanía estadounidense. Cepeda, quien asegura haber obtenido más de 12 millones 700 mil votos en las elecciones del pasado 21 de junio, advirtió que invitará a millones de electores a desconocer pacíficamente la autoridad del nuevo mandatario si este no cumple con lo que considera condiciones básicas de legalidad y soberanía nacional.
El anuncio se produce en medio de un clima de tensión política tras la controvertida elección, que según Cepeda estuvo marcada por una «abierta interferencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en nuestro proceso electoral». El excandidato sostiene que la doble nacionalidad de De la Espriella es incompatible con el ejercicio de la presidencia colombiana, argumentando que al obtener la ciudadanía estadounidense, el mandatario electo prestó juramento de nacionalización en ese país, lo que genera compromisos y obligaciones que chocan con su función como jefe de Estado colombiano.
Desobediencia civil pacífica como mecanismo de resistencia
En su declaración, Cepeda fue enfático al afirmar que no se prestará para lo que califica como una violación de la soberanía nacional. «Si estas condiciones de legalidad no se cumplen, como líder de la oposición, y candidato que obtuvo más de 12 millones setecientos mil votos en la elección del 21 de junio no me prestaré para esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional», declaró el exsenador.
El excandidato hizo un llamado directo a sus electores para que se unan a esta postura de resistencia pacífica. «Llamo e invito a los millones de electores que depositaron en mí su confianza a que hagan lo propio y a que, si no se cumple lo que enuncio, desconozcan pacíficamente cualquier orden de alguien que no responde a la condición de guardián de nuestra constitución política», afirmó Cepeda, citando los principios de la desobediencia civil como un deber moral del ciudadano cuando la ley o la autoridad entran en conflicto con la conciencia.
«Como nos enseña la desobediencia civil, cuando la ley, las instituciones o la autoridad entran en conflicto con la conciencia moral, el ciudadano no solo tiene el derecho, sino el deber de resistir pacíficamente, negándose a colaborar con la injusticia, el oprobio y la opresión. Eso es lo que haremos, que no quepa duda si De la Espriella toma el camino de violar nuestra dignidad nacional»
Iván Cepeda, excandidato presidencial del Pacto Histórico
Las condiciones exigidas a De la Espriella
Más allá de la renuncia a la ciudadanía estadounidense, Cepeda exige que el presidente electo aclare si ha sido agente o colaborador de agencias de seguridad de Estados Unidos como la DEA o la CIA, y que explique su vinculación con el paramilitar Jorge Luis Hernández Villazón, alias Boliche, quien, según el excandidato, ha sido informante de agencias federales. Asimismo, pide que De la Espriella se pronuncie sobre su colaboración en el caso del empresario colombiano Alex Saab y que aclare las circunstancias de su relación con agencias de inteligencia estadounidenses.
En medio de este tenso escenario, Cepeda también solicitó a las autoridades de Estados Unidos explicaciones sobre una supuesta investigación que, según afirma sin presentar pruebas, estarían adelantando dos fiscales del distrito de Brooklyn, Nueva York, contra el presidente Gustavo Petro. El excandidato sostiene que la condición de doble nacionalidad de De la Espriella «pondría en tela de juicio su idoneidad para ser Jefe de Estado colombiano, garante de nuestra soberanía y guardián de la Constitución».
Un llamado a la resistencia pacífica
Con un discurso que evoca los principios de la desobediencia civil de figuras como Mahatma Gandhi y Martin Luther King, Cepeda dejó claro que su movimiento no será violento, pero sí contundente. «No me prestaré para esta violación de nuestra soberanía», reiteró, al tiempo que advirtió que «si De la Espriella toma el camino de violar nuestra dignidad nacional», millones de colombianos estarán dispuestos a desconocer su autoridad. La declaración de Cepeda abre un nuevo capítulo en la polarización política del país, mientras el presidente electo aún no se ha pronunciado oficialmente sobre estas exigencias.












