El fallecimiento de Gustavo Gallón Giraldo, abogado, académico y exembajador de Colombia ante la ONU en Ginebra, ha provocado una ola de reacciones de pesar en el ámbito político y social del país. Diversas figuras públicas han resaltado su trayectoria como un referente en la defensa de los derechos humanos, un legado que, según coinciden, seguirá inspirando a futuras generaciones. Gallón, quien además enfrentó amenazas de muerte por parte de estructuras paramilitares reveladas ante la JEP, falleció dejando una profunda huella en la lucha por la justicia y la dignidad de las víctimas.
Entre las primeras reacciones, el excandidato presidencial Iván Cepeda manifestó su tristeza y solidaridad con la familia del exembajador, destacando que «su vida, su coherencia y su ejemplo nos iluminan e iluminarán a las generaciones venideras». El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, lo calificó como «un funcionario y académico excepcional» y recordó su papel fundamental en la reciente aprobación del Convenio sobre Trabajo Decente en Plataformas Digitales durante la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, donde Gallón lo reemplazó ejemplarmente. Sanguino subrayó que su voz es «una voz fundamental para los tiempos que se ciernen sobre nuestra nación».
«Nos enluta el corazón la muerte de Gustavo Gallón, un referente en la lucha por los derechos humanos en Colombia».
Gloria Flórez, senadora del Pacto Histórico
La senadora Angélica Lozano, de la Alianza Verde, resaltó el «enorme legado, trayectoria y aporte a Colombia» de Gallón, señalando que formó a varias generaciones en derechos humanos e impulsó la Comisión Colombiana de Juristas, considerada una de las ONG más importantes del país en esta materia. Por su parte, el expresidente Ernesto Samper lo recordó como «un aguerrido defensor de los derechos humanos, un gran embajador de Colombia en Ginebra, pero, sobre todo, un amigo y compañero insustituible». La organización Indepaz expresó su pesar y destacó que su vida fue «ejemplo de compromiso ético con la defensa de los derechos humanos, la justicia y la dignidad de las víctimas», y que su legado seguirá inspirando a varias generaciones.
La partida de Gustavo Gallón deja un vacío en los ámbitos político, académico y social, donde su labor como embajador y defensor de derechos humanos fue reconocida incluso en escenarios internacionales. Su muerte, ocurrida en medio de las amenazas que pesaban sobre él por su trabajo, ha generado conmoción y un renovado llamado a proteger a quienes, como él, dedican su vida a la defensa de los derechos fundamentales en Colombia.












