Alza del Banco República al 12% encarece créditos hasta 2027 en Colombia

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El alza de la tasa de intervención del Banco de la República al 12% encarecerá progresivamente las tarjetas de crédito, los préstamos de consumo, los cupos rotativos y las compras a cuotas entre julio y septiembre de este año, según un estudio de Russell Bedford Colombia. La decisión del Emisor, anunciada el martes 30 de junio, consolida el tercer aumento consecutivo en 2026, después de que la tasa pasara de 9,25% a comienzos de año a 11,25% en marzo y finalmente al 12% en junio, el nivel más alto desde 2024. El impacto, sin embargo, no será inmediato: el traslado de estas alzas a los créditos de consumo tarda varios meses, por lo que los hogares colombianos comenzarán a sentir el golpe en sus extractos y recibos durante el tercer trimestre.

Roger Román Sánchez, CEO de Russell Bedford Colombia, explicó que el mercado había entrado a 2026 apostando a que el crédito se abarataría en la segunda mitad del año, pero esa apuesta se canceló. “El semestre arranca con la tasa más alta desde 2024 y el alivio quedó reprogramado para 2027”, afirmó. El endurecimiento monetario responde a que la inflación sigue alta: el IPC de mayo se ubicó en 5,84% anual, casi el doble de la meta del Banco de la República, que es del 3%. Además, el crecimiento del PIB en el primer trimestre fue de 2,2%, impulsado en casi la mitad por el gasto público, lo que presiona la demanda por encima de la capacidad productiva del país. “Cuando el gasto público empuja la demanda por encima de la capacidad productiva del país, alguien tiene que enfriar la economía. Ese costo lo termina pagando el hogar endeudado, vía cuotas más caras”, señaló Román.

El rezago que golpeará los bolsillos

La Superintendencia Financiera ya certificó el interés bancario corriente para consumo en 19,19% efectivo anual, con un interés máximo de 28,79% efectivo anual. Esto significa que los colombianos que usan tarjetas de crédito, rotativos o préstamos personales verán cómo sus cuotas se incrementan progresivamente durante julio, agosto y septiembre. Román advierte que lo más engañoso de este ciclo es el rezago: “Los aumentos de tasa de los primeros meses todavía se están trasladando a las tarjetas y a los créditos de consumo. El bolsillo sentirá lo más duro en el segundo semestre, aunque el Banco ya no suba más”. La inflación también se manifiesta en rubros clave: restaurantes y hoteles subieron 9,62%; salud, 8,35%; y educación, 7,58%, lo que agrava la presión sobre los presupuestos familiares.

“Lo más engañoso de este ciclo es el rezago: los aumentos de tasa de los primeros meses todavía se están trasladando a las tarjetas y a los créditos de consumo. El bolsillo sentirá lo más duro en el segundo semestre, aunque el Banco ya no suba más”.

Roger Román Sánchez, CEO de Russell Bedford Colombia

Frente a este panorama, el estudio recomienda que los hogares endeudados adopten una estrategia defensiva. La prioridad debe ser pagar primero las deudas más caras, como tarjetas y rotativos, y frenar nuevas compras a plazos largos. Quienes puedan, deberían revisar si conviene fijar la tasa en préstamos que lo permitan y renegociar antes de que el rezago total se materialice. “Para el deudor es un semestre defensivo; para el ahorrador disciplinado es la mejor ventana de CDT en años. Pocas veces el dinero quieto ha rendido tanto”, agregó Román. En efecto, los CDT y otros instrumentos de bajo riesgo ofrecen rendimientos atractivos en este contexto de altas tasas.

En la hoja de ruta sugerida por los analistas se incluye leer el extracto completo sin limitarse al pago mínimo, comparar las tasas entre obligaciones, priorizar aquellas que cobran más intereses y evitar adquirir nuevos cupos sin una fuente clara de pago. Un grupo especialmente vulnerable son quienes compraron televisores, viajes o planes asociados al Mundial a varias cuotas, ya que recibirán esa factura justo cuando el dinero ya es más caro. El estudio de Russell Bedford Colombia concluye que el alivio que el mercado esperaba para la segunda mitad de 2026 quedó aplazado hasta 2027, y que mientras tanto, la política monetaria seguirá enfriando la economía a costa del bolsillo de los hogares colombianos.

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