La actriz y cantante colombiana Diana Ángel encendió las redes sociales al responder con una dosis de ironía al presidente electo Abelardo de la Espriella, luego de que este manifestara su desagrado por el ajiaco, el plato típico por excelencia de Bogotá. La reacción de la artista, conocida por su franqueza y su abierto respaldo a líderes de izquierda como Gustavo Petro e Iván Cepeda, no se quedó en el comentario gastronómico, sino que derivó en una grave denuncia: haber sido víctima de una agresión verbal en pleno centro de la capital colombiana, un episodio que, según sus propias palabras, refleja la escalada de la polarización política en el país tras los recientes comicios.
La polémica se desató cuando, en una entrevista, Abelardo de la Espriella calificó el ajiaco como un plato poco atractivo. Diana Ángel, fiel a su estilo, publicó en su cuenta de Instagram una fotografía de un ajiaco preparado por ella misma, acompañado de un mensaje satírico que rápidamente se volvió viral. “Desde la megacárcel de mi hogar: un delicioso ajiaco hecho por mis manos”, escribió la actriz, haciendo alusión a una expresión que el propio presidente electo ha utilizado en debates políticos para referirse al entorno doméstico. En otra publicación, añadió con humor: “Hoy para mis tías, ‘potaje carcelario’. Mi plato favorito en el mundo mundial”.
El insulto en la calle y el miedo a la escalada
Sin embargo, lo que comenzó como una divertida controversia culinaria dio paso a un testimonio estremecedor. En una serie de publicaciones posteriores, Diana Ángel relató el momento en que, mientras caminaba por el centro de Bogotá, fue abordada por una mujer que se movilizaba en una camioneta Bronco. “Esta mañana una Señora divinamente en su camioneta Bronco, frenó, bajó la ventana y me gritó a todo pulmón, en pleno Centro de Bogotá: ‘váyase del país boba, guerrillera, hijueputa’”, narró la actriz. Visiblemente afectada, confesó: “Me quedé paralizada, no pude reaccionar ante el aval que siente tener por haber ganado. Parada ahí, sola, con las manos temblorosas y ese frío que me recorrió el cuerpo, pensé: ‘esto se escaló’”.
El incidente, ocurrido poco después de las elecciones presidenciales que dieron el triunfo a Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda por un estrecho margen del 0,96%, pone de manifiesto la tensión social que se vive en Colombia. En una entrevista posterior, Diana Ángel reflexionó sobre el clima político: “Hemos estado procesando todo este momento. Estuvimos muy afectados, muy golpeados porque estamos hablando de dos fuerzas políticas muy importantes y el 0,96% de diferencia marca un momento histórico muy importante a nivel político”. La actriz, que ha construido una carrera consolidada en la televisión colombiana y mantiene una presencia constante en la esfera pública con opiniones francas, no es la primera vez que utiliza el humor y la ironía para responder a figuras públicas, pero esta vez su testimonio ha abierto un debate sobre el respeto a la democracia y la libertad de expresión en el país.
“Esta mañana una Señora divinamente en su camioneta Bronco, frenó, bajó la ventana y me gritó a todo pulmón, en pleno Centro de Bogotá: ‘váyase del país boba, guerrillera, hijueputa’. Me quedé paralizada, no pude reaccionar ante el aval que siente tener por haber ganado”.
Diana Ángel, actriz y cantante colombiana
El ajiaco, más que un simple plato, es considerado en Bogotá una tradición familiar y cultural, y la defensa que hizo Diana Ángel del mismo se convirtió en un símbolo de resistencia frente a lo que ella percibe como una agresión política. La viralización de su respuesta y el posterior relato del hostigamiento han generado reacciones divididas, pero también han puesto sobre la mesa la urgente necesidad de un diálogo que permita superar la polarización que, como demuestra este episodio, ya ha traspasado las fronteras del debate público para instalarse en las calles.












