Las autoridades identificaron como Edun Anderson Londoño López al hombre cuyo cuerpo fue hallado dentro de una bolsa el pasado 29 de junio en zona rural de Dosquebradas, Risaralda. Se trata del segundo caso de este tipo registrado en apenas 13 días en el área metropolitana de Pereira, lo que ha encendido las alarmas entre la comunidad y las autoridades.
La víctima, nacida en Mariquita (Tolima) en 1986 y con residencia actualizada en Dosquebradas, fue localizada luego de que habitantes del sector alertaran a la Policía sobre una bolsa abandonada. Uniformados acudieron al lugar, confirmaron la presencia del cuerpo, acordonaron la zona y activaron los protocolos judiciales. La inspección del cadáver quedó a cargo del CTI de la Fiscalía, que ahora investiga las causas y los responsables del homicidio.
Una secuencia que preocupa
El hallazgo del 29 de junio se suma al ocurrido el 16 de junio en la vía El Pollo, corredor Pereira-Dosquebradas, donde también fue encontrado un cuerpo en estado de descomposición dentro de una bolsa. En total, entre octubre de 2024 y diciembre de 2025 se han documentado 11 casos de cuerpos hallados en condiciones similares en el área metropolitana. Durante 2024, las autoridades desmantelaron estructuras investigadas por su presunto uso para desmembrar personas en sectores como La Churria (Pereira) y barrios El Japón y Mirador de Frailes (Dosquebradas), lo que sugiere un patrón que aún está siendo esclarecido.
«Hicieron un llamado a la ciudadanía para que cualquier persona que tenga información que contribuya al esclarecimiento de este homicidio o permita ubicar a familiares de la víctima la suministre a través de los canales oficiales de la Policía o de la Fiscalía».
Policía Metropolitana de Pereira
La Policía Metropolitana mantiene presencia operativa en el sector del hallazgo y continúa recopilando pruebas para determinar las circunstancias del homicidio. Se busca establecer si existe relación entre estos casos y otras muertes violentas ocurridas bajo el mismo modus operandi en la región. La reiteración de estos hechos genera preocupación entre los habitantes del área metropolitana de Pereira, que exigen mayor seguridad y celeridad en las investigaciones.












