La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) encendió las alarmas sobre el proyecto de nuevo marco tarifario para el servicio de acueducto, advirtiendo que su implementación podría traducirse en un aumento en los recibos de agua para los hogares colombianos. Así lo manifestó Camilo Sánchez, presidente del gremio, quien señaló que la propuesta fue elaborada sin suficiente concertación con las empresas prestadoras y otros actores del sector. La advertencia se conoció a través de un documento titulado “La falsa ilusión de ordenar las tarifas de agua”, presentado por Andesco en el marco de la discusión regulatoria que actualmente adelanta el Gobierno nacional.
Según Sánchez, existe el riesgo de que el nuevo marco tarifario se utilice para un propósito distinto al que debe tener una herramienta de esta naturaleza. “Parece que fuera una implementación de un proceso que ellos tenían ya planeado, pero sin escuchar realmente a las personas que estaban involucradas en el proceso”, afirmó el dirigente gremial. En su análisis, la propuesta “parece una implementación de un proceso planeado sin escuchar realmente a los involucrados”. El gremio sostiene que un marco tarifario no es una herramienta para imponer valores iguales o decisiones uniformes, sino una metodología técnica que debe reconocer los costos y las inversiones necesarias para una prestación eficiente del servicio.
La preocupación por la sostenibilidad financiera y el bolsillo de los usuarios
La crítica de fondo, explicó Sánchez, radica en que el marco tarifario estaría siendo concebido con una orientación ideológica que desvirtúa su función regulatoria. “Estábamos hablando de que aquí, por ideología, se había decidido que el marco tarifario tenía una función para tarifas, y los marcos tarifarios no estaban para eso”, dijo. En su lugar, insistió en que “los marcos tarifarios tienen la función de hacer que se implementen todos los recursos necesarios y que se incorporen de la misma forma, pero cada empresa lo va a hacer de manera independiente”. Cada operadora de acueducto tiene condiciones propias de costos, infraestructura, cobertura y necesidades de inversión; por ello, aplicar una fórmula general a todos los prestadores no es viable y podría poner en riesgo la sostenibilidad financiera de las empresas.
La preocupación se concentra en dos frentes principales. Por un lado, el posible impacto directo sobre los usuarios, que verían incrementados sus recibos mensuales si la metodología no se ajusta a la realidad de cada territorio. Por otro lado, la viabilidad de las empresas prestadoras, que podrían enfrentar dificultades para cubrir sus costos operativos y de inversión si se les imponen tarifas uniformes que no reconozcan sus particularidades. Andesco respaldó además las preocupaciones expresadas por varios mandatarios locales, quienes han alertado sobre los posibles efectos territoriales de una decisión centralizada.
“Parece que fuera una implementación de un proceso que ellos tenían ya planeado, pero sin escuchar realmente a las personas que estaban involucradas en el proceso”
Camilo Sánchez, presidente de Andesco
Ante este panorama, el presidente de Andesco hizo un llamado a que antes de adoptar una decisión definitiva se escuchen ampliamente las observaciones del sector. “Estábamos hablando de que aquí, por ideología, se había decidido que el marco tarifario tenía una función para tarifas, y los marcos tarifarios no estaban para eso”, reiteró. El gremio insiste en que la discusión debe evitar decisiones apresuradas y priorizar una regulación que garantice calidad, continuidad e inversiones en el servicio de acueducto. La información fue publicada originalmente por Revista Semana y refuerza el debate sobre el rumbo de la política tarifaria en Colombia, donde el equilibrio entre la asequibilidad para los ciudadanos y la sostenibilidad de las empresas sigue siendo un desafío central.












