El secretario de Seguridad y Justicia de Antioquia, Luis Eduardo Martínez, denunció que la política de Paz Total del Gobierno de Gustavo Petro ha fortalecido a los grupos armados ilegales en el departamento, justo cuando se registra un nuevo desplazamiento masivo en los municipios de Segovia y Remedios, en el nordeste antioqueño. La crisis humanitaria, que comenzó el pasado 29 de junio de 2026, ha obligado a 201 personas —58 familias— a abandonar sus hogares debido a la confrontación armada entre el Frente Cuarto de las disidencias de las Farc y una estructura del Clan del Golfo, que se disputan el control de economías ilegales, principalmente la minería ilegal.
Las cifras oficiales indican que en Segovia se han desplazado 37 familias, equivalentes a 117 personas, mientras que en Remedios son 21 familias, con 84 personas. El secretario Martínez explicó que el origen de la crisis está en la vereda Riobagre, donde la población civil queda atrapada entre los dos grupos criminales. “La pobre gente, los pobres ciudadanos rurales, pues tienen que colaborarles y posteriormente son señalados por el otro grupo como auxiliadores”, afirmó el funcionario, quien pidió al Ejército mayor presencia y capacidad de respuesta en la zona tras un consejo de seguridad realizado esta semana.
Crecimiento exponencial de grupos armados durante la Paz Total
Martínez reveló que, en el marco de la Paz Total, el Clan del Golfo ha crecido un 70 % en Antioquia, con presencia en 85 de los 125 municipios del departamento. Las disidencias de las Farc aumentaron un 62 %, con la reactivación del Frente Quinto en el norte de Antioquia, y el ELN se incrementó un 6 %. “La política de paz total aquí no desmovilizó ningún grupo armado ilegal, no hizo que los cabecillas se presentaran a la justicia. Aquí lo que hizo fue fortalecerlos en hombres, en armas y crecieron ostensiblemente”, aseguró el secretario, quien enfatizó que estos grupos no tienen motivaciones políticas. “Ahí no hay ni insurgentes ni contrainsurgentes. Ahí hay delincuentes dedicados a todo el tema de la minería ilegal, el control territorial y el narcotráfico”.
“Ellos simple y llanamente lo que hacen es pelear por el dominio de esas economías ilegales”
Luis Eduardo Martínez, secretario de Seguridad y Justicia de Antioquia
El enfrentamiento entre el Frente Cuarto de las disidencias —perteneciente al Estado Mayor Central (Frente Carlos Patiño)— y el Clan del Golfo se ha intensificado durante el último mes en un corredor estratégico donde ambos grupos buscan imponer control mediante la intimidación sobre la población campesina. La minería ilegal se ha convertido, según Martínez, en la principal fuente de financiación de estas organizaciones. Los desplazados están siendo atendidos por la Gobernación de Antioquia y las alcaldías locales, mientras la crisis evidencia el fracaso de la estrategia de paz total en una de las regiones más golpeadas por la violencia en Colombia.











