Jerome Sanabria, la activista digital de 20 años que hace parte del equipo de empalme del presidente electo Abelardo de la Espriella, sorprendió al afirmar en una entrevista que su meta es llegar a la Presidencia de Colombia. En una conversación íntima y sin filtros, la joven bogotana, estudiante de doble titulación en Historia y Jurisprudencia en la Universidad del Rosario, reveló los orígenes de su activismo y la dura experiencia familiar que la llevó a fundar el movimiento ‘Con mi ahorro no’. La entrevista, concedida a la periodista Paula García para el video pódcast “En tenis”, sirvió como plataforma para que Sanabria expusiera su visión sobre el futuro del país y la problemática pensional que afecta a su generación, a menos de un año de las elecciones que dieron el triunfo a De la Espriella.
La historia de Sanabria es la de una joven criada en San Cristóbal Sur, Bogotá, en un hogar sin tradición política, donde su madre trabajadora social formaba liderazgos comunitarios y su padre se desempeñaba como fotógrafo. El detonante de su activismo fue el caso de su propio padre, quien a los 62 años recibió una devolución de saldos pensionales por 112 millones de pesos colombianos, al no haber logrado cumplir los requisitos para pensionarse. “Con parte de esa devolución de saldos pensionales, que fueron 112 millones, con parte de eso pagó el primer semestre de mi universidad”, relató Sanabria, quien confesó que la crudeza del sistema la llevó a preguntarse: “¿Cómo así que a uno le devuelven una plata si no logra pensionarse? ¿Cómo así?”. Ese cuestionamiento, junto al sacrificio de sus padres —su madre agotó sus cesantías y ahorros para financiar los semestres siguientes, y para el cuarto recurrió al ICETEX—, la impulsaron a crear un movimiento para alertar a los jóvenes sobre las reformas pensionales que, en sus palabras, “nos dejan sin permiso para envejecer”.
Un documental que expone la crisis regional
Para visibilizar la problemática más allá de las fronteras colombianas, Sanabria produjo el documental “Sin permiso para envejecer”, financiado con una beca y aportes de sus seguidores. La producción, filmada en Argentina, Venezuela, Perú y Colombia, recoge casos desgarradores como el de Jesús García, un hombre que hizo 18 horas de fila en Venezuela para reclamar una pensión de apenas dos dólares y falleció poco después. “Gastar los ahorros de toda tu vida en un año de estudio, pues es muy duro”, agregó la activista, quien también ha sido víctima de amenazas y seguimientos que la obligaron a interponer una denuncia penal. “Me estaban siguiendo. O sea, me escribieron, me dijeron: ‘La vimos tal día en tal lugar’. Y sí. Y me dijeron otro día: ‘La vimos tal día en tal otro lugar’. Y sí”, confesó en la entrevista, revelando los riesgos que enfrenta al alzar la voz.
De la adversidad a la aspiración presidencial
A pesar de los obstáculos, Sanabria se muestra firme en su convicción. “Yo sé que voy a ser presidente de Colombia. Hay que trabajar, pero en la política hay que hacer”, sentenció durante la charla. La joven, que inició su activismo en redes con una audiencia mayor de 35 años y logró conectar con los jóvenes tras el lanzamiento de su documental, asegura que “Colombia es un país que le da oportunidad a los jóvenes”, aunque lamenta la falta de interés y la desinformación sobre las becas disponibles. Actualmente, forma parte del equipo de empalme del gobierno entrante, una posición que considera estratégica para impulsar cambios estructurales. Pese a las comparaciones que algunos usuarios han hecho con la polémica funcionaria del gobierno de Gustavo Petro involucrada en el escándalo de la Fundación Universitaria San José, Sanabria no tiene relación alguna con ese caso y continúa perfilándose como una voz emergente en la política nacional, con la mira puesta en la Casa de Nariño.
«A mi generación las reformas pensionales de América Latina, como la que se acababa de aprobar aquí en Colombia, nos dejan sin permiso para envejecer»
Jerome Sanabria, activista e integrante del equipo de empalme del presidente electo












